
Junto a ellos, el 'cuerpo consistorial' casi al completo. La concejala de Educación y primera teniente alcalde, Angelines Porres; el concejal de Hacienda, Alfredo Blanco, la concejala de Urbanismo, Cristina Vidal; el de Infraestructuras y Movilidad, Manuel Sánchez; el de Desarrollo Sostenible, Jesús Enríquez; y el consejero delegado de Presidencia, Fernando Rubio, entre otros. Los ediles socialistas Óscar Puente, Carmen González, Mercedes Jiménez y María Victoria Soto, tampoco quisieron perderse el primer acto oficial de la Semana Santa vallisoletana. Todos de riguroso luto.
En las primeras filas
Con puntualidad británica, el alcalde dio la bienvenida a los cientos de vallisoletanos que acudieron a la Catedral, la mayoría, devotos cofrades, que ocuparon las primeras filas de bancos del templo. Entre otros rostros conocidos, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, y el subdelegado, Cecilio Vadillo.
El cabeza de lista del PP al Congreso por Valladolid, Miguel Ángel Cortés, compartió banco con el rector de la Universidad, Evaristo Abril; el presidente de la Audiencia Provincial, Feliciano Trebolle, y Ángel Guinea, general jefe de la IV Subinspección del Ejercito de Tierra y comandante militar de Valladolid y Palencia. El teniente coronel de la Guardia Civil, Francisco Javier Galache y José Ángel González, comisario jefe provincial de Valladolid, también coincidieron en el acto.
La poetisa Amparo Magdaleno y José Pardo, acompañado de su mujer Carmen, dos rostros conocidos de la ciudad, tampoco quisieron perderse el primer acto oficial de la Semana Santa, que contó con la presencia de José Antonio Lobato, de El Corte Inglés.
Bajo la mirada atenta del Cristo de los Carboneros de Francisco del Rincón, San Juan y María Magdalena, de Gregorio Fernández, representantes de todas las cofradías vallisoletanas escucharon con atención el personal pregón de Antonio Pelayo. Tras su intervención, el Coro de Niños de la Fundación Caja Duero -bajo la batuta de Elena Blanco Rivas- y el de la Universidad de Salamanca -dirigido por Bernardo García-Bernalt- unieron sus voces para interpretar 'The lord is my sheperd' y 'John Rutter'. Antes, cada una de las corales interpretó distintos temas, acompañados al piano por Esther Diego y al oboe por Juan Carlos Rivas.











