Jugó su primer partido en la jornada 14, ante el Villarreal, en un choque que se saldó con triunfo blanquivioleta por 2-0. Desde entonces el bagaje del cancerbero ha sido desigual. Ha pasado por trances como el 7-0 del Bernabéu o su expulsión en La Coruña ante el Deportivo, pero también por actuaciones tan imponentes como la del domingo ante el Mallorca, cuando aburrió a Güiza, el segundo máximo goleador nacional del campeonato.







