
Asimismo, según el presidente de la compañía, existe la posibilidad de abrir una nueva planta en el Parque Tecnológico, así como de triplicar la facturación -serían 30 millones adicionales al año- y multiplicar por 2,5 los puestos de trabajo si, además de la adjudicación del HTP del A-350, si la empresa se hace con la de la sección 19.1, una pieza de la parte trasera del avión que incluye una potencia correspondiente a otro proyecto.
En este sentido, Gutiérrez recalcó que los puestos de trabajo se duplicarían y alcanzarían los 250 empleos -en la actualidad supera el centenar- mientras que la inversión rondaría los 30 ó 40 millones en activos físicos a los que habría que sumar los 150 millones correspondientes al I+D del HTP, lo que elevaría la cifra hasta los 180 millones hasta el año 2012.
En el caso de la Sección 19.1, la inversión sería inferior ya que en total rondaría los 110 o 120 millones, según Gutiérrez, quien rubricó ayer con la Universidad de Valladolid (UVA) un convenio de colaboración para el desarrollo de proyectos de I+D en el área de materiales, procesos y estructuras de composite junto a cinco centros de investigación radicados en la institución académica.
A su juicio, Castilla y León reúne las condiciones necesarias para contar con un «porvenir brillante» en materia aeronáutica pero destacó la necesidad de crecer en dimensiones. El director de Ingeniería y Proyectos de Aresa , Rafael Pax, señaló durante el acto de firma del convenio que es especialmente el de los ingenieros industriales especialistas en Mecánica el sector al que se vinculan los trabajos de la empresa, que también cuenta con licenciados en Físicas.
Formados en Valladolid
Tras resaltar que en el sector es tan importante el desarrollo de los productos como el coste y la rapidez, para lo que son necesarias fuertes inversiones, Pax aseguró que Aresa desarrolla la investigación en campos como la orientación de productos, la introducción de nuevos mercados, la ingeniería de producción, materias y procesos y formación, para lo que ya cuentan, en su planta de Boecillo, con ocho ingenieros formados en la Universidad de Valladolid. «Espero que la colaboración sea realmente importante y provechosa para ambas partes», destacó el director de Ingeniería y Proyectos de Aresa.
Gutiérrez, por su parte, calificó de «muy prometedoras» las posibilidades de desarrollo de proyectos de I+D junto a la Universidad de Valladolid mientras que el rector de la Universidad de Valladolid, Evaristo Abril, señaló que el acuerdo cerrado ayer es un «ejemplo» de que la Universidad no está aislada del entorno empresarial y es «capaz» de responder a sus demandas, así como a conseguir más fondos para su financiación.
En este punto, el rector recordó que tanto la Universidad como la Fundación General de la Universidad facturaron durante el periodo 2006 casi 24 millones de euros en contratos correspondientes a proyectos nacionales, europeos y regionales de los que 10,3 millones fueron gestionados por el área de Ingeniería y Tecnología.











