PELOTARIEN TRES MINUTOS
-¿Desde cuándo lleva jugando a pelota mano?
-Pues desde que era chiquito en Salamanca y salíamos en el recreo a jugar a lo único que había. Después, aprobé una oposición para Telégrafos y me destinaron a Olmedo, donde me vine con Antonia, mi mujer. Ya llevamos aquí 41 años. Cuando llegué, ya no se jugaba en la muralla, sino en el trinquete del hogar del jubilado, y después ya hicieron el frontón.
-¿Y qué ha pasado en este tiempo con la pelota en Olmedo?
-Primero, creamos un club comarcal Amigos de la Pelota en Medina del Campo y después, con ayuda de Carlos Conde y Rafael Rodríguez, y el Ayuntamiento, se creó uno local que cuenta con más de 50 fichas federativas y una escuela deportiva municipal, con quince niños de entre 6 y 12 años que garantizan el futuro. Además, tenemos una sección de frontón a la que queremos dar un mayor empaque.
-¿Y qué tal va la escuela deportiva en los juegos escolares?
-Muy bien, como somos la única escuela de pelota de la provincia -y junto con la salmantina de Villoria, de Castilla y León- tenemos que organizar nuestras propias competiciones. El Trofeo Tomás Carretero o el Campeonato Regional de Castilla y León son dos de las muchas competiciones que tenemos durante todo el año. Además, salvo esta edición, llevaba 25 años organizando un gran partido de profesionales por San Miguel.
-¿Y sigue compitiendo?
-Ya no, el año pasado me operé y tuve que dejar de competir, aunque sigo como monitor y juez, pero guardo con cariño los trofeos que junto con mi compañero Miguel Pérez, ganamos en los muchos frontones que recorrimos. Antes había mucha afición y me gustaría que la gente mayor que lo vivió incentivase un poco más a los pequeños.








