
REAL VALLADOLID 1 - AT. MADRID 1
LAS CLAVES
Los dos equipos estaban obligados a marcar para poner los dos pies en cuartos de final. Se preveía un choque al ataque, con los delanteros en un papel estelar. La primera parte, en cambio, desmintió todos los pronósticos iniciales. Real Valladolid y Atlético de Madrid pusieron en práctica un juego timorato. Las dos escuadras se preocuparon más de taparse, de no encajar un gol, que de lanzarse alegremente al ataque. Javier Aguirre colocó al 'Kun' Agüero como jugador de referencia en punta, mientras Diego Forlán retrasó su posición varios metros. El uruguayo se perdió durante toda la primera parte y naufragó entre líneas. Algo más activo se mostró el 'Kun', casi siempre bien sujetado por los centrales blanquivioleta. Iñaki Bea se mostró muy concentrado, expeditivo, rápido e inteligente. Javier Baraja tampoco pasó demasiados apuros.
Un rechace tras un disparo de Raúl García en el minuto 4 puso en ciertos apuros a Alberto. Las ocasiones del Atlético de Madrid en la primera mitad se limitaron a una internada de Agüero en el área que sacó Alberto con una mano portentosa y otro rechace en una jugada del 'Kun' que acabó con saque de puerta.
De los delanteros del Real Valladolid no hubo noticias durante los primeros 45 minutos. Ogbeche y Kome aparecieron poco y se entendieron mal. Dani Kome tuvo la ocasión más clara en un córner botado por Estoyanoff, pero su cabezazo no fructificó. En el medio del campo, sólo Borja cumplió con su papel. El mediocentro se multiplicó para robar balones, tapar la salida del Atlético de Madrid e, incluso, sumarse al ataque. Borja se vio en la obligación de jugar también por Diego Camacho, que desapareció durante toda la primera mitad. Ningún equipo pareció apostar de manera decidida por el gol. Lo fiaron todo a una jugada aislada. Un saque de esquina, una falta.
En la segunda parte, todo cambió rápidamente. El 'Kun' apareció entre líneas en el minuto 48 para encarrilar la eliminatoria. Baraja pudo optar por hacerle falta, pero le dejó pasar. Agüero cogió el AVE, se plantó ante Alberto y le batió sin remisión por la izquierda. Ya no era un gol lo que necesitaba el Real Valladolid, sino dos. Y con Ogbeche en el campo parecía difícil que lo consiguiese.
Mendilibar había puesto a calentar a Llorente desde el minuto 46. En el 55, ya en desventaja, quitó a Kome, muy desvaído, para dar entrada al 'Matador'. La presencia de Llorente reactivó el choque. El de Hondarribia anda en estado de gracia con el gol y eso se nota. Lo vio el Atlético de Madrid en el minuto 68, cuando a Estoyanoff, que anduvo muy apagado durante todo el partido, se le encendió la bombilla y se marchó de cuantos rivales le salían al paso por la banda derecha. La pelota llegó a Llorente, un delantero con un apetito voraz. Ajustó el lanzamiento al palo y logró el empate a uno.
Zorrilla soñó entonces con la remontada mientras Ogbeche se perdía en la maraña defensiva atlética. Apareció Forlán con un mano a mano ante Alberto. Iñaki Bea, corrigiendo rápidamente su posición, estorbó lo justo al uruguayo para que se quedase con las ganas de celebrar un tanto.
La grada pedía a Víctor, que observaba el balón desde la banda de calentamiento. Tras unos minutos de espera, Mendilibar aceptó la invitación del respetable. Quedaban diez minutos, poco tiempo para que la pareja habitual en Liga voltease el marcador.
En el último minuto de juego, Llorente cayó en el área, derribado claramente por Pablo. Un penalti de libro. Iturralde González, un árbitro figurín, no sólo no se tragó el silbato sino que tuvo la desfachatez de amonestar al delantero del Real Valladolid. Con ello cercenó la esperanzas de remontada de una plantilla que ha realizado un digno papel en la Copa del Rey. Para redondear el espectáculo, el colegiado ya había mandado a Mendilibar a la ducha por protestar.
El Atlético de Madrid estará en cuartos y al Real Valladolid no le queda más remedio que centrarse en la Liga. Una mala noticia para los jugadores que menos cuentan, para los futbolistas de la Copa. Mendilibar se enfrentó al Atlético sin renunciar a sus ideas. El año pasado, con el equipo en la Liga BBVA, la jugada le salió redonda hasta cuartos. Ayer, ni siquiera el Atlético de Madrid con sus titulares fue capaz de ganar para pasar a la siguiente ronda.







