
La iglesia parroquial de San Juan Bautista, restaurada hace algunos años, constituye el edificio más significativo de este pueblo. El templo se levantó en el siglo XII y es de estilo románico. Se encuentra situado en lo alto de una gran plaza y en él destaca su robusta torre.
También es significativo el escudo de la Orden de San Juan que se puede contemplar en lo alto de la puerta y que recuerda que Vidayanes estuvo bajo la jurisdicción de la Orden de San Juan de Jerusalén.
De hecho, el municipio sigue rindiendo honores a este santo durante sus fiestas patronales, que se celebran el 24 de junio, y en las que participan con entusiasmo los vecinos del pueblo. Las verbenas y los juegos infantiles son parte importante del programa de celebraciones de esta pequeña localidad de Tierra de Campos.
Es durante estas fechas cuando el censo proporciona un respiro a esta población, ya que durante el resto del año el número de habitantes a penas supera el centenar de personas.
Una situación que también tiene repercusión en sus servicios básicos y en su economía, ya que el pueblo no cuenta con establecimientos de alimentación, se abastece a través de venta ambulante, y tan solo dispone de un club de jubilados, como centro de ocio y tiempo libre.
Vidayanes tampoco dispone de colegio público desde hace años y los pocos escolares que aún residen en él se ven obligados a viajar a diario hasta otras poblaciones cercanas para poder cursar sus estudios.








