
«Estoy dispuesto a mantener un diálogo con las partes preocupadas una vez que la nación se calme y las temperaturas políticas desciendan lo suficiente para un compromiso constructivo y productivo», declaró Kibaki en el exterior de su residencia en Nairobi. La violencia desatada en Kenia después de que el líder opositor Raila Odinga no aceptara los resultados oficiales de las elecciones se ha cobrado la vida de 300 personas en menos de una semana. Lo que empezó como una crisis política se ha transformado en un conflicto étnico entre los Kikuyu, la tribu a la que pertenece Kibaki, y los Luo, de Odinga.
El Alto Representante europeo para Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, propondrá a la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, el envío de una misión UE-EE. UU. para estabilizar la situación, informó ayer la oficina de Solana.
Los dirigentes del movimiento opositor keniano tuvieron que aplazar al martes 8, aunque la fecha no está cerrada, la gran manifestación prevista para ayer en Nairobi debido al bloqueo policial, mientras piden una mediación internacional a la crisis postelectoral.
Por su parte, el Fiscal General del Estado keniano reclamó una investigación independiente para asegurar que los escrutinios se realizaron de forma transparente.
Los mayores touroperadores de Reino Unido han suspendido los paquetes de vacaciones con destino Kenia a raíz de la situación de violencia que se vive en el país africano tras la celebración de las elecciones el pasado 27 de diciembre, informó ayer la Federación de Touroperadores.
Los vuelos con destino a ciudades kenianas han sido cancelados tras la recomendación hecha por el Ministerio británico de Exteriores, en la que desaconseja a los ciudadanos de Reino Unido no viajar a ese país a menos que sea imprescindible.





