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47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

Cultura

CULTURA
Los restos mortales del escritor leonés Ramón Carnicer serán incinerados en Barcelona
El autor de 'Donde Las Hurdes se llaman Cabrera', de 95 años, falleció el sábado debido a las complicaciones por una caída
31.12.07 -
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Los restos mortales del escritor leonés Ramón Carnicer serán incinerados en Barcelona
El escritor berciano Ramón Carnicer. / EL NORTE
El escritor de Villafranca del Bierzo (León) Ramón Carnicer será incinerado hoy en Barcelona. Carnicer falleció el sábado por una neumonía y diversas complicaciones a raíz de una caída que le produjo una fractura de fémur. Estaba ingresado en la clínica Quirón de la capital condal. Según fuentes de la familia, no habrá funeral en su memoria por expreso deseo del autor de 'Donde las Hurdes se llaman Cabrera'. La muerte le sorprendió tan sólo cinco días después de cumplir 95 años.

Ramón Carnicer Blanco nació en Villafranca del Bierzo en 1912. Vivió su infancia y adolescencia en la villa con su madre y sus hermanas, ya que muy pronto perdió a su padre, y allí estudió el bachillerato. También en Villafranca descubrió su vocación de escritor. En 1932 se fue del Bierzo, tuvo un empleo en Correos, vivió en varias ciudades, luchó en la guerra y se instaló en Barcelona en 1939, huyendo del sector falangista, que había asesinado a su cuñado Francisco Delás y a su tío sacerdote Bernardo.

Una vez instalado estudió Filología y, ya en 1943, se convirtió en profesor universitario. En 1953 contrajo matrimonio con la irlandesa Doireann MacDermott, también profesora. A partir de entonces Ramón se integró en la intelectualidad catalana más crítica con el régimen de Franco. Tuvo un hijo, Alonso, licenciado en Filosofía, viajero infatigable y profesional en la televisión catalana.

Carnicer publicó veinticinco libros. En 1961 publicó el primero de su trayectoria, 'Cuentos de ayer y de hoy', que le valdría el Premio Leopoldo Alas. Dos años después vio la luz 'Vida y obra de Pablo Piferrer', Premio Menéndez Pelayo. En 1968 se trasladó a Nueva York, donde impartió clases en la Universidad durante medio año. Resultado de su estancia en la ciudad de los rascacielos, publicó 'Nueva York, nivel de vida, nivel de muerte', en 1970.

Algunas de sus obras tuvieron gran repercusión, como la reveladora 'Donde las Hurdes se llaman Cabrera' (1964), crónica de un viaje realizado en 1962 por la entonces remota comarca leonesa y en el que retrata el tránsito de unas gentes por un mundo sin reloj y recoge el lamento de Justina, la mujer que le espetó desde un carro: «vivimos como los animales del monte, a ver si se acuerdan de nosotros». A partir de 1972 decide no presentarse a ningún concurso literarios más.

Ensayos

Colaboró con monografías, ensayos, centenares de artículos y algunos cuentos en 80 revistas y periódicos de España y el extranjero. En colaboración con su esposa, Doireann MacDermott, tradujo libros del francés, el inglés y el alemán. Pronunció alrededor de un centenar de conferencias en universidades y entidades culturales en España, Suiza, Alemania y EE.UU.

Era colaborador habitual de 'La Vanguardia' y escribió varios libros sobre la lengua castellana, su especialidad. Entre sus obras destacan, además de las ya citadas, 'Las personas y las cosas', 'Ligeramente humano', 'Gracia y desgracia de Castilla La Vieja', 'Todas las noches amanece', y 'Friso menor'. El año pasado recibió el homenaje de la Feria del Libro de Ponferrada.
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