
ZAMARAT 69 - ENSINO 66
Pero el Durán Maquinaria Ensino no estaba por la labor de ponerle la comida en bandeja. Las jugadoras del Zamarat tuvieron que sudar para ganarse el postre pero finalmente incluyeron hasta la guinda, aunque eso sí por la mínima. Tan sólo tres puntos decidieron un partido en los minutos finales, en los que los nervios de ambos bandos hicieron que se desperdiciaran bastantes pelotas, sobre todo para las lucenses.
Ya desde los primeros coleteos se dejó entrever que sería la brasileña Gilmara Justino la que más problemas causaría a las naranjas. La ala pívot, de una gran potencia física y atlética, apenas encontró dificultades bajo los tableros y se convirtió en la jugadora estrella del cuadro visitante, que no dudó en apoyarse en ella para engordar su casillero. Si no dio pie a que ningún espectador dudara de su capacidad anotadora, tampoco titubeó a la hora de atrapar los rebotes. 27 puntos fueron suficientes para que la brasileña se convirtiera en la máxima anotadora de un encuentro muy reñido hasta el final, que se decantó a favor de las de De Mena debido, en parte, al despertar del juego exterior de las locales en el tercer cuarto.
En los primeros diez minutos de juego, el cuadro zamorano comenzó un tanto titubeante. La puntería brillaba por su ausencia y las pérdidas de balón les levantaría dolor de cabeza. Aquí Aitana Cuevas fue la jugadora más destacable del Zamarat: recuperó algunos balones y sus aciertos en el trabajo anotador evitó que las de Lugo se distanciaran demasiado en el luminoso. Las naranjas mostraron su potencial en pequeñas dosis y no de golpe y, pese a estar un tanto desorientadas en el primer cuarto, lograron comenzar el segundo con ventaja (15-13). Fue en éste cuando las pupilas de Juan de Mena comenzaron a trotar sobre la pista con movimientos más rápidos y certeros, aunque el rival les impedía moverse con facilidad en su zona y, mucho menos, que sus jugadas ensayadas les dieran sus frutos.
En este periodo el gran susto lo dio Carla Agulló, que tuvo que abandonar la cancha de la mano del médico del club, Agapito Sánchez, tras sufrir una caída en la que se dañó en un pie. Los aficionados ya pensaban en una lesión, pero la base regresó al terreno de juego cuando quedaban cuatro minutos para el descanso. Y demostró que había regresado con las pilas recargadas. El gran trabajo defensivo de Dánae Morenas y los tímidos triples de Lidia Gesteira, que finalmente pudo sumar cinco canastas de tres puntos, ayudaron a que la desigualdad siguiera a favor del Zamarat.
Tres triples seguidos
Fue tras la reanudación cuando el Caja Rural Verona Norte se creció. Y, prueba de ello, fueron los siete puntos de diferencia del tercer cuarto (51-44). El juego exterior de las locales no se pudo notar más y con tres triples consecutivos las naranjas aumentaron la distancia (48-39). Carla Agulló estuvo magnífica en este sentido y Gesteira no se daba por vencida, así como Laura Gimeno. Pero fue a cinco minutos para el bocinazo final cuando un 60-59 se vislumbraba en el marcador. Las locales apretaron y la actuación de Ildiko Szöke, con un triple y dos tiros libres, fueron cruciales para disminuir la intranquilidad. Con ésta ya son siete victorias las que suman las naranjas en su haber.





