NUEVAS MEDIDAS
Este fue uno de los datos que se dieron ayer a conocer por Fernando Sánchez-Pascuala, viceconsejero de Educación, durante la reunión que se celebró en Valladolid del Observatorio para la Convivencia Escolar de Castilla y León, órgano en el que participan además de los padres, profesores, titulares de los centros y la Administración.
Desde la Consejería de Educación se asegura que se ha registrado un descenso importante de las denuncias de acoso escolar que durante el curso anterior, 2005-2006, se concretaron en 15. El número total de estudiantes en la comunidad autónoma alcanzaba el curso pasado los 350.253, de los cuales 10.445 (el 2,98%) protagonizaron alguna incidencia que comportó una alteración de la convivencia interna en los centros.
De ellos, 1.651 alumnos fueron protagonistas de tres o más incidentes en las aulas o con los profesores, que fueron certificadas por los directores de colegios o institutos. Sánchez-Pascuala resaltó ayer que algunos de estas alteraciones corresponden a comportamientos que tienen que ver con «la madurez psicológica o con las protestas de los chicos contra el sistema educativo y la organización dentro de las aulas».
Precisamente, la Junta ha puesto en marcha un Servicio de Asesoría Jurídica a los docentes que deciden denunciar agresiones verbales o físicas de los alumnos. «En todo caso no se puede decir que exista una situación de tensión entre los profesores y los escolares», insistió el viceconsejero.
El perfil del estudiante que protagoniza la mayoría de estas incidencias corresponde al de un alumno de entre 12 y 13 años, que cursa sus estudios en 1º y 2º de la ESO. Es precisamente el cambio de nivel educativo el escenario donde se producen más alteraciones de conductas.
La Junta, que elude confirmar en qué provincias se producen más casos de estas alteraciones, asegura que estas actitudes se dan por igual tanto en los centros rurales como en los urbanos.
Por lo que se refiere a las denuncias de los padres contra los profesores por «conductas inadecuadas respecto a los alumnos, éstas no han sido más de dos o tres el pasado curso». En estos supuestos, la Consejería abrió expedientes disciplinarios a los maestros por incumplir obligaciones laborales como son los horarios.
El Ejecutivo regional ha encargado a un grupo de la Universidad de León un estudio sobre este tipo de alteraciones en la convivencia escolar, cuyos datos hasta la fecha se obtienen con los que facilitan los directores de los 1.200 centros de la comunidad.





