Martín Benito considera que «no se puede consentir que estas personas tengan que levantarse a las cinco y seis de la mañana para no regresar a su domicilio hasta bien entrada la tarde, teniendo que transitar de pueblo en pueblo para recoger y dejar a otros compañeros de viaje en unas condiciones nada confortables y por una red de carreteras comarcales en mal estado».









