
De acuerdo con la aprobación inicial del Ayuntamiento de Salamanca -con los votos en contra del PSOE- la mayor parte de las ordenanzas fiscales se adecuarán el próximo año al IPC, pero las que suben más lo hacen de manera apreciable.
Así, el precio del autobús urbano alcanza incrementos que, en algunos casos, llegan a ser del 85% (como el bono mensual, que pasa de 16,75 a 30 euros). El billete con bonobús ordinario pasa de 38 céntimos a 70 y el billete ordinario, de 80 céntimos a 1 euro.
El Ayuntamiento también ha decidido incrementar la tasa de recogida de basuras el 35%, aumentar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) el 19% (aproximadamente 45 euros más al año) y elevar la tasa de depuración del agua el 14%.
Las movilizaciones contra estas subidas partieron alrededor de las 12.00 horas desde las sedes vecinales de distintos barrios de la capital, para confluir en la Plaza Mayor pasadas las 13.00 horas. En ese momento, el ágora salmantina estaba llena por completo de manifestantes que corearon lemas como 'Por la unidad de mi bolsillo, para que nada se pierda', 'Lanzarote, date el bote' o 'Lanzarote, sube los impuestos a tus amigotes'.
Precisamente, y según quedó ayer de manifiesto tanto en los gritos como en las manifestaciones, uno de los argumentos que más ha calado en la opinión pública contra la subida de impuestos municipales es el hecho de que mientras se plantean incrementos en el autobús o el IBI, el Ayuntamiento haya dejado de percibir cerca de veinte millones de euros por multas caducadas a los constructores que no pagaron su deuda de edificabilidad.
La manifestación transcurrió por cauces completamente pacíficos, aunque la tensión se elevó cuando los presidentes de las asociaciones de vecinos intentaron subir al balcón consistorial para leer el manifiesto y la Policía Local les impidió el paso.
En el manifiesto, José María Collados, presidente de Fevesa, acusó a Julián Lanzarote de «engañar a los vecinos» por no haber planteado esta subida en la campaña, y aseguró que «los errores de gestión de este Ayuntamiento no los vamos a pagar nosotros».
Argumentos
Collados criticó especialmente algunos argumentos manejados por el equipo de Gobierno para justificar la subida, como que los 15 millones de euros que se destinan al autobús los pagan tanto los usuarios como quienes no lo usan, y señaló que «igual que el médico no lo pagan sólo los enfermos y las guarderías sólo los padres, no es justo que se suba un medio de transporte social como el autobús».
El portavoz del PSOE, Fernando Pablos, calificó de «auténtica multitud» el número de manifestantes, y recordó que «nunca en la historia de Salamanca hubo una movilización ciudadana tan grande contra la gestión de un alcalde». Para Pablos, «este clamor tiene que tener una respuesta: rectificar o dimitir, que Lanzarote decida».
El portavoz de Izquierda Unida, Gorka Esparza, aseguró que la manifestación presagia un «despertar ciudadano en Salamanca», y advirtió de que «hoy los salmantinos demuestran que la ciudad no es de nadie, tampoco de Lanzarote».
La manifestación también fue respaldada por los sindicatos. El secretario provincial de UGT, Agustín Rodríguez, señaló que «la economía de los salmantinos no está para el exabrupto que Lanzarote quiere hacer», y aseguró estar convencido de que «el alcalde va a dar marcha atrás. Si no, yo como salmantino, no merezco ni este alcalde ni esta Corporación».





