
No obstante, la presidenta de la agrupación cultural espera que en el nuevo edificio de usos múltiples que se está construyendo en la localidad la asociación pueda contar con espacio propio.
El colectivo se encuentra además a la espera de la aprobación de las ayudas económicas que este año han solicitado a los Centros de Acción Social de la comarca, ya que su financiación depende tanto de las subvenciones como de las propias cuotas de sus socios.
Muchas son las actividades que desde el año 1997 ha conseguido poner en marcha El Molino. Creada con la intención de ofrecer alternativas de ocio y programas de formación a las féminas de la localidad, cada año intenta conseguir este objetivo y marcarse nuevos retos.
En esta ocasión continuarán con el curso de bordados tradicionales para confeccionar el traje regional de la zona, y también con los programas de gimnasia y de baile. «Nuestra intención es hacer además alguna excursión y visita cultural y acercar a nuestras socias hasta otros lugares para asistir a representaciones teatrales y otro tipo de espectáculos», apunta la presidenta del colectivo, que insiste en la necesidad de que «los que nos gobiernan escuchen a los vecinos en materia cultural».









