
Tras el relevo electoral se llevó a cabo un examen exhaustivo de las cuentas municipales, que arroja un déficit de 680.000 euros en compromisos adquiridos, cantidad que equivale al 60% del presupuesto anual, cercano al millón de euros.
El concejal de Hacienda, Antonio Boyano, explicó a los más de doscientos asistentes al acto público que a la llegada al Gobierno local en el pasado mes de junio, las cuentas del Ayuntamiento daban un saldo a favor de 500.000 euros; es decir, la mitad del presupuesto municipal. Sin embargo, pronto se supo que este dinero era la cantidad correspondiente a la subvención que el Ayuntamiento ha obtenido para la remodelación de la Plaza Mayor, cuyas obras han comenzado, de manera que es una cantidad ya comprometida y que no puede utilizarse para otros fines.
Para afrontar las certificaciones de obras ya en curso, como la reparación de la avenida Villalobos, el Ayuntamiento no tenía fondos, a pesar de que había recibido ayudas para la misma, lo que significa, según Boyano, que la subvención «se había destinado a otros cometidos». Para esta obra, en concreto, la ayuda percibida era de 112.000 euros, aportación de la Junta de Castilla y León para la primera fase del proyecto, con un coste de 171.000 euros, de los que el Ayuntamiento tenía que aportar 60.000 euros, conseguidos a través de un préstamo del que, finalmente, se había gastado la mitad en otras actuaciones.
Ahora, el Ayuntamiento tiene que hacer frente a los compromisos de la segunda fase de este proyecto, de coste similar a la primera. Para acometer esta obra, se han reservado 118.000 euros de la subvención de la Junta de Castilla y León, aunque hacen falta 60.000 euros más, que son la aportación que tiene que hacer la Administración local.
Facturas sin pagar
A estos compromisos por obras, hay que añadir 197.000 euros en deuda procedente de las 140 facturas pendientes de pago y correspondientes a diversos ejercicios. Las más antiguas son del 2004, aunque también hay de los años 2005 y 2006.
Otro compromiso urgente para Villalpando es el pago de 53.000 euros que tiene que aportar en el ejercicio que ahora acaba a la Mancomunidad de Tierra de Campos por la recogida de basura, además del pago, junto con la Diputación, de los 140.000 euros que ordenó el juzgado para los propietarios de tres viviendas, como consecuencia de los daños por unas obras de hace quince años, y otros 18.000 euros a la Sociedad General de Autores por las fiestas.
El nuevo Gobierno local tuvo que afrontar nada más llegar la organización de las fiestas, para las que no se había consignado dinero. En principio, asignó la cantidad del año anterior, 143.000 euros, aunque finalmente los festejos costaron 64.000 euros.
El concejal de Hacienda calcula que el ahorro anual es de 60.000 euros, lo que supone que la deuda tardaría en pagarse diez años y obligaría a renunciar a otras inversiones, por lo que una comisión determinará si se acude a venta de patrimonio o a un crédito bancario, una vez calculados los gastos, ya que hay que elaborar los presupuestos de los años 2007 y 2008.








