La caminata recorrió los parajes de Fuente del Cura, La Parada del Rey, Camino de la Nieve, el puerto de la Morcuera, Fuente Cossío, Alto del Purgatorio y Las Presillas, para concluir en el monasterio del Paular, en Rascafría.
Allende Sierra arremetió contra lo que califica de «descontrol urbanístico en decenas de pueblos en ambas vertientes de la sierra». El crecimiento del 'ladrillo' en estas zonas representa una «amenaza grave» para los valores naturales y culturales de este espacio, cuya urgente protección «se demora injustificadamente debido a la desidia y la pasividad de la Junta y la Comunidad de Madrid».
Municipios como Palazuelos de Eresma, El Espinar, Otero de Herreros, Navafría, Aldealengua de Pedraza, Sotosalbos o Gallegos, todos en Segovia, han emprendido proyectos urbanísticos de gran impacto medioambiental y han aprobado o intentan sacar adelante planes de crecimiento desmesurados que llevarían a multiplicar varias veces su población, argumentan desde la agrupación.
La marcha ha servido para exigir a las consejeras de Medio Ambiente de Castilla y León y de Madrid que abandonen su actitud «obstaculizadora» y se comprometan pública y urgentemente sobre un calendario concreto para la declaración del Parque Nacional.








