
Al margen de las reivindicaciones, la jornada de ayer fue festiva y gastronómica ante todo. Durante toda la mañana, los pucheros ambientaron con aromas de antigua cocina la Plaza Mayor de Herrera. Los concursos de tortillas y de guisos de patata centraron la atención de vecinos y curiosos que paseaban entre los fogones interesándose por las recetas que bullían en ellos.
Los once platos que se presentaron a concurso sirvieron después para ofrecer una degustación a todos. Era requisito para participar, que cada guiso que se presentara estuviera preparado con al menos cinco kilos de patatas para que repartirlos después y que los visitantes pudieran probarlo.
Guisos y tortillas
Las cocineras de la Agrupación Independiente de Olea de Boedo coparon cinco de los seis premios y sus patatas con costilla y la tortilla de verdura ganaron el concurso en sendas categorías. El premio para la patata más grande fue para un tubérculo de 1,9 kilos cultivado por Roberto Copete en Alar del Rey.
Otro momento muy emotivo de la mañana fue el del homenaje que cada año se hace al productor más veterano de uno de los pueblos de la mancomunidad. Este año, el galardón ha sido para el matrimonio de Báscones de Ojeda formado por Dámaso Bravo y Emilia Martín, con más de sesenta años de dedicación al cultivo de patatas. Tuvieron emocionadas palabras, igual que el pregonero de este año, Mariano Bravo Val, sacerdote, maestro e historiador, también de Báscones, quien hizo una completa semblanza sobre sus recuerdos, la historia y el futuro del popular tubérculo.
La jornada se cerró con una comida popular en la plaza. El plato principal del menú fueron unas tradicionales patatas con costilla, aliñadas con la música de los Dulzaineros de Campos.













