LAS BEATIFICACIONES
Veintiséis se formaron en el real colegio de los padres Agustinos de Valladolid, conocido como los Filipinos. Blas Sierra de la Calle, director del Museo Oriental, recuerda que «tradicionalmente todos los frailes agustinos que estudiaban aquí tenían como destino el Lejano Oriente, y más concretamente Filipinas y China». «A partir de 1885, los padres Agustinos se hacen cargo del Real Monasterio del Escorial», donde son destinados buena parte de los estudiantes de Valladolid. La mayor parte murieron asesinados en Paracuellos del Jarama, en el verano de 1936.
Sierra de la Calle los define como testigos de la fe, mártires por amor y mensajeros de esperanza. «Las beatificaciones llegan en un momento peculiar porque hay quien intenta politizarlas desde un lado y de otro cuando no es un proceso político. Fueron unas personas coherentes y fieles a un ideal por el que murieron». Otros centros de estudio en la provincia fueron la escuela apostólica de La Mejorada (Olmedo), el seminario teresiano de Medina del Campo y el convento de San Pablo en la capital.
Sin politizar
El arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez, asegura en una carta de este mismo mes que «estos hombres y mujeres, la inmensa mayoría religiosos, son mártires de la violencia y de una guerra incivil y absurda». Rodríguez defiende que «lo que menos desea la Iglesia es politizar este acontecimiento. Por muchas razones. La primera, porque esa es una salida miserable y mezquina. Otra razón fundamental radica en que quienes ahora van a ser beatificados no fueron asesinados por simpatizar con tal o cual ideología; tampoco lo fueron por batallar en este o aquel bando de nuestra guerra civil. Fueron asesinados únicamente por profesar la fe católica, por ser testigos de Cristo». «Los mártires no lo son contra nadie, sino a favor de todos; no es posible considerarlos banderas contra otros bandos», añade el arzobispo en su carta.
El portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, aseguró ayer que «no me consta que ningún representante de la Junta acuda al acto de beatificación». Hoy saldrá el mayor contingente de vallisoletanos. La expedición, organizada por Viajes Halcón, cuenta con 190 personas, y de ellas 82 son de Valladolid y el resto procede de provincias limítrofes, como Salamanca.








