
-Yo sería el primer usuario del AVE y mi familia conmigo.
-Ya sé que es de los primeros que ha probado el intercambiador.
-Por eso sé que las cosas se han hecho correctamente. Si hiciera falta, compraría un bono para que mi familia viajara a diario a Valladolid, por mi confianza en la seguridad de este trazado.
-¿Qué ocurre en Barcelona?
-En un tramo ha habido problemas que derivan de la ejecución de la obra. Ha habido incidencias en el terreno. Lo primero que se ha dicho, con lo que significa que afecte a más de 150.000 ciudadanos diariamente, es que prima la seguridad y se ha interrumpido la circulación hasta que la empresa constructora que ejecuta este tramo garantice que las condiciones de la traza por la que pasa el tren son las correctas. Se trabaja para que la línea se pueda poner en marcha de modo inmediato, pero cuando se tenga la garantía de que las condiciones de seguridad son las adecuadas.
-¿No hay que pensar en fechas, si no en mejorar la seguridad?
-Por encima de todo.
-¿Mantiene el Adif la llegada del AVE a Valencia en el 2010?
-Entre Torrejón de Velasco y Valencia, que son 336 kilómetros, hay plataforma terminada por encima de los ochenta kilómetros. Todo el tramo está en obras. Entre Motilla del Palancar y Valencia está en una fase muy avanzada de ejecución. Entre Fuentes y Motilla del Palancar está al 95% ó 96% de ejecución y de Fuentes a Torrejón de Velasco, que es el enlace con la línea que va hacia el sur, la Madrid-Sevilla, está en obras. El compromiso que asumió el presidente del Gobierno Adif le da pleno valor porque es factible y trabajamos para que sea así.
-¿Hay fecha para la llegada del AVE a Alicante y Castellón?
-El Adif no es el órgano adecuado para poner fechas.
-La integración del ferrocarril en Valladolid, ¿cómo va a continuar?
-Tenemos la voluntad de que se haga de la mejor forma posible, en beneficio de la ciudad, de los ciudadanos y de forma correcta, creando las mínimas molestias.Se hizo cargo del ente de Fomento que ejecuta y explota las vías ferroviarias cuando la ministra Magdalena Álvarez accedió al cargo, tras la victoria socialista en marzo del 2004. En los últimos días, en medio de la crisis de las obras de la entrada del AVE a Barcelona, ha tenido tiempo para puntualizar cuál es el compromiso del Ejecutivo con la llegada de la alta velocidad a Valladolid.
-¿Preguntar al presidente del Adif si el compromiso es que el AVE llegue el 22 de diciembre es una provocación?
-Trabajamos con intensidad y con rigor para que esa sea la fecha. Es un compromiso posible de cumplir. El grado de avance de la línea permite hacer la puesta en explotación a partir de esa fecha.
-Desde el Partido Popular se duda de que pueda cumplirse sin rebajar las exigencias de seguridad.
-Para el Gobierno, para el Ministerio y para el Adif, la seguridad es lo primero.
-¿Se llevan a cabo los controles necesarios de la ejecución de la obra?
-Se han hecho y se hacen todas las actuaciones precisas para garantizar la seguridad que corresponde a la línea de alta velocidad. A todas las líneas, pero específicamente en este caso a la de alta velocidad.
-¿Qué tipo de pruebas?
-Empezamos en el cuarto trimestre del 2005 con la revisión de los enclavamientos, de las instalaciones fijas en la parte que teníamos terminada. Éste no es un proceso que surja de un día para otro. Es un proceso contínuo que exige ir cumpliendo los protocolos establecidos. De manera que, una vez colocada una instalación fija o un enclavamiento se han hecho las pruebas pertinentes.
-¿Y las pruebas con trenes?
-Es la fase más visible para el ciudadano. Empezamos las pruebas con trenes el 3 de agosto del 2006 en el tramo terminado, de Segovia a Valdestillas, pero se han seguido haciendo por el resto de los tramos en cuanto han dispuesto de la infraestructura necesaria. Desde el 26 de julio se han llevado a cabo pruebas con trenes eléctricos a alta velocidad por muchos puntos de la línea. Se han hecho pruebas en vía, en catenaria, en señalización, en enclavamientos, sistemas de señalización ASFA y RTMS. Tenemos 11.000 kilómetros de pruebas sobre esta línea.
-¿Han terminado los controles?
-No, la próxima semana tendrá lugar la prueba definitiva de toda la línea con trenes eléctricos de alta velocidad y a principios de noviembre, el tren laboratorio del Adif llevará a cabo las de la vía con la máxima velocidad. Tenemos previsto en la primera quincena de noviembre finalizar las pruebas dinámicas de relación entre el tren y la infraestructura. En el ámbito ferroviario no existen sólo las pruebas estáticas, que ya empezamos en el 2005, hay este otro tipo de pruebas dinámicas que revisan la interacción del tren con la infraestructura en el sistema de señalización RTMS.
-¿La aplicación de este sistema ha dificultado las obras?
-El RTMS es un sistema suficientemente probado. Lo hemos puesto en funcionamiento en la etapa de este Gobierno porque cuando llegamos, la línea que debía contar con este servicio -la Madrid-Lérida- no la tendía. Le decían de alta velocidad pero el Gobierno anterior nunca la puso a una velocidad superior a los 200 kilómetros por hora porque el sistema que tenía era el ASFA. En aquella línea se hicieron las pruebas pertinentes al instalar el RTMS, por eso, cuando se ha colocado en la Madrid-Valladolid sólo han sido necesarias las pruebas de verificación, pero el sistema para Adif, está sobradamente probado.
Conexión con el norte
-¿Ha terminado la instalación de intercambiadores de ancho de vía?
-En julio de este año se puso en marcha el de Valdestillas y está finalizado ya para ponerlo en explotación el de la cabecera norte de la estación Campo Grande de Valladolid. Uno y otro van a permitir una cosa importantísima, la conexión hacia el norte y el noroeste para llegar a Palencia, a León, a Burgos y también hasta Asturias, Galicia, Cantabria y el País Vasco. La entrada en servicio de la línea no supone sólo la llegada de la alta velocidad a Valladolid, significa articular un territorio importantísimo, todo el cuadrante noroeste peninsular.
-¿Han superado los controles los sistemas de electrificación?
-Las subestaciones están probadas y experimentadas. Casi todo está en tensión en casi todo el recorrido y la parte que falta lo estará pronto (8 de noviembre).
-¿Son operativas las instalaciones de seguridad de los túneles de Guadarrama?
-En la primera quincena de noviembre tendrá lugar el simulacro técnico de emergencias que permitirá validar todos los sistemas y protocolos que son propios de estas instalaciones. Siguiendo las normativas propias y las comunitarias en esta materia.
-¿Qué otros sistemas de vigilancia, seguridad y control se encuentran ya en servicio?
-El sistema de control de tráfico que se opera desde la estación de Segovia se encuentra ya finalizado y a finales de octubre se habrán cubierto ya todas las pruebas.
-¿En qué situación están los trabajos en la estación de Valladolid?
-El proyecto de integración del ferrocarril en Valladolid trasciende de la entrada de la alta velocidad. Hay prevista una intervención profundísima que va a cambiar la faz de la ciudad, lo que supone una transformación desde el punto de vista urbanístico y de habitabilidad infinitamente mejor. Pero en esta primera fase, hemos adecuado la estación, que es una magnífica, a la recepción de la alta velocidad. Cuenta con las nuevas vías de ancho UIC, una pasarela con escaleras mecánicas y ascensores para personas con movilidad reducida. Estamos terminando la parte de consigna para que sea una estación capaz de atender las nuevas demandas que derivan de la puesta en marcha de la alta velocidad. En Segovia, que es la otra estación que se pone en marcha, faltan cuatro remates, pero que son soluciones que se han incorporado porque no estaban previstas en el proyecto que nos encontramos, que era bastante defectuoso. Por eso nos parecía razonable hacer unas modificaciones de tipo estético y funcional para que la de Segovia no sólo fuera funcional, si no agradable para los viajeros y para los ciudadanos.
-Se ha hablado de que los túneles de San Pedro, en Madrid, no estarán terminados para la fecha de la inauguración y de que se utilizará sólo uno de los dos tubos con los que cuenta este paso bajo la sierra.
-Pese a que nos los encontramos en un estado deplorable porque el diseño que se había hecho de los tuneladoras no era el correcto, no se había tenido en cuenta la calidad del terreno que tenía que atravesar y nos ha dado problemas muy complejos. Una de las tuneladoras quedó atrapada y hubo que hacer una galería lateral para continuar los trabajos. Se han terminado los trabajos y los dos túneles estarán operativos cuando empiece a funcionar la alta velocidad a Valladolid. Los dos túneles estarán operativos y con todas las condiciones de seguridad y de explotación para una infraestructura de esta naturaleza.
Parar la obra
-¿Si encontrara, de aquí a diciembre, algo que le obligara a decir al Gobierno 'hay que parar la obra, no vamos a poder inaugurar', lo haría?
-Mire. Para quien le habla, en el nombre del Adif, del Ministerio y del propio Gobierno, la seguridad está por encima de cualquier circunstancia. Se antepone a cualquier elemento. No me cabría ninguna duda. La seguridad es el bien superior y en el ámbito ferroviario es fundamental. Si esas fueran las circunstancias, no dudaría ni una milésima de segundo.
-En comparación con las dificultades y carencias de la línea Madrid-Lérida inaugurada por el anterior Gobierno, ¿la de Madrid-Valladolid será el ejemplo de cómo quiere hacer las cosas el Gobierno actual?
-El Gobierno trabaja en las infraestructuras con todo rigor, anteponiendo la seguridad y la correcta ejecución de los trabajos. Son infraestructuras que no son efímeras, se hacen para una vida activa muy larga. Hablamos de periodos de 75, 100 ó 125 años. Hoy disfrutamos todavía de las líneas que se hicieron en la segunda mitad del siglo XIX. La infraestructura ferroviaria no se puede hacer pensando en una fecha, si no en atender a los ciudadanos en condiciones de seguridad, fiabilidad y confort. Trabajamos con el máximo rigor para que esta línea sea un ejemplo en infraestructura y en seguridad. Pero por encima de todo, lo primero es la seguridad. Ese es el elemento que rige nuestra actuación, la seguridad y que preste el servicio que los ciudadanos nos demandan.
-Hay quien duda de esa actitud.
-Hay quien quiere poner piedras en el camino. En abril del 2004 esta línea se hallaba ejecutada únicamente al 31%, mientras que la de Málaga estaba al 43%. Ese interés que ahora se exhibe no se demostró en la práctica. Esta línea tenía múltiples problemas. En la salida entre Chamartín y Fuencarral no se había hecho nada y la entrada en Valladolid estaba bloqueada por falta de acuerdo entre los gobiernos regional, local y central, todos del mismo color político. La línea llegaba desde Segovia hasta Valdestillas, pero del río Duero a Valladolid no había nada.
-Ahora habrá tres kilómetros en el Pinar de Antequera de vía única.
-No se pueden dejar grandes inversiones sin uso esperando que el resto de las infraestructuras estén terminadas, como el soterramiento del tren por la ciudad. Que por cierto, aunque se ha dicho que no se ha hecho nada del soterramiento, hemos licitado y adjudicado un tramo -el correspondiente a los túneles para dos vías de ancho internacional y otras dos de ancho ibérico a lo largo de un kilómetro en la zona urbana del pinar-. La voluntad de que entre soterrado queda patente y manifiesta, porque ya hay tres empresas que tienen adjudicado este tramo. El Gobierno del Partido Popular cuando puso en marcha la línea Madrid-Lérida, dejó en la línea de Zaragoza tres kilómetros de vía única. A la entrada de Lérida, había nueve kilómetros en vía única. No sé cuál es el problema cuando este corredor tiene unos tráficos ferroviarios que, en esta fase transitoria, con suficiente capacidad para esto y contamos además con dos cambiadores de anchos que permiten hacer más permeables las relaciones.
-¿Seguro que se cumplirá la fecha?
-Estaremos en Valladolid antes de navidades, como prometió el presidente del Gobierno.








