
El antiguo decano de la facultad de Comunicación expuso la disyuntiva que plantea la confusión entre los distintos tipos de fotografía. El uso de la imagen en prensa, publicidad o en el mundo artístico conlleva que el público «confunda una parte de la realidad con otra», alegó el autor del libro 'Famosos pillados'.
La diferencia entre prensa amarilla y del corazón fue otra referencia a lo largo de la charla del experto en Comunicación. «Aunque nos cueste asumirlo, la prensa española más famosa a nivel internacional es la rosa».
En este ámbito, «el 'paparazzi' es el verdadero fotógrafo, sobre todo discreto, inesperado», explica Susperregui, «la contaminación visual es inevitable si la persona fotografiada sabe que va a serlo».
El maquillaje previo a una salida en televisión, una frase ante los micrófonos o una pose antes del 'click' de la cámara implica una pérdida en la información que podría haber tenido la imagen. «Una fotografía tiene que comunicar y no mostrar una sonrisa sin más», alegó el profesor universitario, mientras mostraba ejemplos a través de un proyector conectado a un ordenador.
Imágenes de cine
Extractos de las películas de los directores Federico Fellini, 'La Dolce Vita' (1960), y Alfred Hitchcock, 'La ventana indiscreta' (1954), ilustraron los planteamientos de José Manuel Susperregui, al explicar que los componentes del binomio «paparazzi y famoso se necesitan mutuamente ya que no podrían existir por separado».
El profesor de Comunicación de la Universidad del País Vasco citó en varias ocasiones a Maryrin Monroe o Paul Newman lo que agradó a los asistentes.
El experto reconoció un paralelismo entre algunas de las instantáneas actuales y las fotografías que se realizaron a principios de siglo. «La necesidad de mostrar a varios parlamentarios en el salón de plenos que retrató Erich Salomon en los años 30 sigue siendo actual», comentó colocándose las gafas.
La importancia de famosos y celebridades surge con el 'star system' estadounidense, en el cual las productoras querían fomentar las películas mediante los rostros famosos de sus actores.
Según Susperregui, «el lenguaje del cine va descubriendo nuevas perspectivas a la fotografía», concluyó.








