
La inseguridad y la impotencia que sienten estos criadores ante la impunidad de los autores de estos robos les ha llevado a solicitar la mediación de la Junta de Castilla y León. «Nos sentimos completamente desamparados y consideramos que no hay coordinación policial para desmantelar estas redes, que creemos que están vinculadas con la droga y el tráfico de mujeres». El presidente del colectivo, Lorenzo Masero, que ha sido víctima el pasado domingo de la sustracción de tres de los ejemplares que cría en su explotación, explicaba que en esta última incursión los autores del robo dejaron la puerta abierta de la nave, con lo que el resto de los animales escaparon y deambularon toda la noche por la carretera, «con el consiguiente riesgo de accidentes que ello conlleva y que, de producirse un percance, encima sería responsabilidad mía». Además, los que se salvaron del robo «están lesionados».
Aparecido en Madrid
Las sospechas de que en Madrid está el centro de operaciones de esta red de robo exprés de galgos que actúa en Castilla y León se confirmaron ayer. Masero recibió al mediodía la llamada de una protectora de animales de la capital madrileña para anunciarle que habían recogido uno de sus galgos, 'Perú', de 13 meses, el ejemplar más joven de los que le robaron el pasado domingo.
El propietario cree que pudieron «probar» al animal el lunes y lo soltaron por no cumplir las expectativas. «También puede ser que, al llevarse muchos, se les escapara». El chip que lleva el animal permitió a la protectora identificar y localizar a su dueño, que ahora tendrá que pagar los portes por recuperar lo que es suyo.
Hasta ahora, indica Masero, solamente han recibido buenas palabras. El pasado agosto solicitaron una entrevista con el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, que les remitió a la subdelegada en Zamora, Josefa Chicote. Desde la reunión no han visto que la situación haya cambiado. La Asociación del Galgo Español celebrará una asamblea el próximo viernes, donde se abordará el problema.





