
El presidete del PP, Mariano Rajoy (c), flanqueado por el presidente provincial del PP, Cesar Rico (d), el alcalde de Burgos , Juan Carlos Aparicio (i), y el consejero de Presidencia de la Junta de Castilla y Leon, Alfonso Fernández Mañueco (i), saluda a unos vecinos de Burgos a su llegada hoy a la inaguracion de la sede provincial del PP en Burgos . EFE

El presidete del PP, Mariano Rajoy (d), firma una fotografía ante la mirada del alcalde de Burgos , Juan Carlos Aparicio (i), a su llegada hoy a la inaguracion de la sede provincial del PP en Burgos . EFE

El presidente del PP, Mariano Rajoy (d), junto al presidente provincial del PP, Cesar Rico (3i), el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (2i), y el alcalde de Burgos , Juan Carlos Aparicio (i), durante su intervención hoy en la inaguracion de la sede provincial del PP en Burgos . EFE

El presidente del PP, Mariano Rajoy , durante su intervención hoy en la inaguración de la sede provincial del PP en Burgos . EFE

El presidente de la Diputación de Burgos , Vicente Orden Vigara; el alcalde de Burgos , Juan Carlos Aparicio; el presidente del PP Mariano Rajoy , y el presidente provincial del PP, César Rico, de izda a dcha, pasean por las calles de Burgos tras la inaguración de la sede provincial del PP en Burgos . EFE

El presidente de NNGG, del Partido Popular, Nacho Uriarte; el presidente del PP Mariano Rajoy ; el presidente de NN.GG de Castilla y León, Alfonso García Vicente y el presidente de NNGG en la provincia de Burgos Eduardo Villanueva, de izda a dcha, saludan a los asistentes a las jornadas que Nuevas Generaciones celebra hoy en Burgos . EFE

El presidente del PP, Mariano Rajoy (d), junto al de NNGG, Nacho Uriarte (c), y el presidente provincial de los populares en Burgos , Cesar Rico, a su llegada a la inaguracion del congreso nacional de Nuevas Generaciones en Burgos . EFE
El presidente del PP, Mariano Rajoy, volvió a reivindicar de forma insistente la idea de España un día después de la celebración del Día de la Fiesta Nacional. El líder de la oposición exhibió con orgullo la "condición" de ser españoles pese a quien pese. En ese papel de guardián y defensor de su concepto del país, Rajoy ratificó el compromiso de continuar con la misma actitud, aunque algunos sectores "pongan el grito en el cielo". En la convención de Nuevas Generaciones en Burgos que congregó a 200 militantes, Rajoy contrapuso esta política con la, en su opinión, dejadez y pasividad de Rodríguez Zapatero, a quien criticó con dureza por olvidarse de los problemas de los ciudadanos.
El líder opositor lanzó una soflama patriótica a los dirigentes juveniles de su partido a los que exigió "no dar nunca un paso atrás" a la hora de "defender aquello en lo que creéis. Eso no lo vamos a hacer". Sostuvo que los que "creemos en España, en esa nación de más de 500 años de historia, esa nación de ciudadanos libres e iguales, y los que estamos orgullosos de nuestra bandera" van a continuar en la tarea de pregonar esos valores, "se ofenda quien se ofenda, se moleste quien se moleste y ponga el grito en el cielo quien quiera hacerlo" porque el PP "nunca va a renunciar" a la defensa de esos "principios y condiciones, que por otra parte son los de la mayoría de los españoles".
Rajoy, afirmó que, en lo sucesivo, su partido se ocupará del futuro y, en consecuencia, emplazó a los militantes y responsables del partido a buscar las respuestas acordes a las necesidades de las personas, frente a aquellos -en referencia a los socialistas- que vuelven al pasado porque "no tienen nada que ofrecer a sus compatriotas". El dirigente popular arremetió contra el Ejecutivo por su equivocación en las prioridades a la hora de gobernar, que ha conducido a que "nos hemos pasado tres años hablando de la historia, de Franco y de la República". "El PP, además de defender los símbolos que otros atacan, intentará resolver los problemas que afectan realmente a los españoles", apostilló.
El líder opositor reprochó al PSOE su dedicación por temas que, a su modo de ver, no interesan a los ciudadanos y son parte del pasado, en alusión al proyecto de ley de la memoria histórica, mientras se olvida de los problemas cotidianos. "A veces -dijo- tiene uno la sensación de que con tanto hablar de naciones, de Franco y la memoria histórica, alguien se ha olvidado de que hay muchísimos españoles con problemas reales".
Entre esas dificultades, enumeró, están la pérdida de poder adquisitivo, dificultades para pagar la hipoteca, incremento de precios y la existencia de "miles y miles de mileuristas" y de trabajadores que ni siquiera llegan a cobrar mil euros al mes. Frente a estas "improvisaciones y ocurrencias" de Zapatero situó el programa con el que los populares intentarán ganar las próximas elecciones generales, basado en propuestas concretas.
Valedor de la bandera
El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno evitó hacer una reprobación clara de los abucheos que recibió Rodríguez Zapatero durante el homenaje a los caídos en la celebración de la Fiesta Nacional. Es más, sostuvo que "no es aceptable que alguien se enfade o se haga el ofendido porque unos españoles manifiesten legítimamente y sin ir contra nadie nuestro orgullo y nuestro deseo de seguir siendo españoles".
Rajoy volvió una y otra vez sobre la idea troncal de su discurso: "debemos estar muy orgullosos de ser España, y tenemos derecho a decir que estamos muy orgullosos y muy contentos de ser españoles". Y no sólo se jactó de nacionalidad, también de símbolos: "tenemos derecho a decir que estamos de acuerdo con la Constitución Española, que nos gusta nuestra bandera nacional, la bandera española; que nos gusta nuestra forma de Estado y queremos una nación de ciudadanos libres e iguales".
En el terreno electoral, e l primer partido de la oposición celebrará dos convenciones relevantes en los próximos meses para diseñar la oferta con la que el PP intentará recuperar el Gobierno. A mediados de noviembre, el PP celebrará una en Madrid "dirigida a decirle a los españoles qué queremos hacer en los próximos cuatro años y en la que nos marcaremos objetivos ambiciosos de futuro porque no hay ninguna razón para que en poco tiempo no podamos ser como Alemania, Francia o el Reino Unido". Además, en enero, en la antesala de la campaña electoral, se pondrá en marcha otro encuentro para tratar la importancia de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías de cara al futuro.
"La gente quiere tranquilidad y seguridad y la gente quiere Constitución y España y eso es lo que vamos a ofrecer a los españoles", subrayó el líder del PP ante los dos centenares de jóvenes que aplaudieron con entusiasmo el discurso del presidente su partido.