
Sin embargo, el propio Murray ha expresado su sorpresa al regresar del viaje por el hecho de que Karl Rudolf, patrono de la Fundación Real Ingenio de la Moneda de Segovia por el Instituto Histórico Austriaco, haya hecho llegar al presidente del ICOHTEC un escrito en el que alega que el numismático «está exagerando», pese a que la propuesta ha provocado una oleada de interés y todos los principales expertos están de acuerdo en que Segovia es singular a nivel mundial por ser la muestra más completa y auténticamente conservada de arquitectura industrial.
Murray ha comprobado en su reciente viaje a Eslovaquia que la Ceca de Kremnica no conserva nada del antiguo sistema -azud y canales- que movía sus ruedas hidráulicas, pues la casa de moneda eslovaca fue equipada en 1577, once años después de la de Hall en Tirol y siete años antes que la de Segovia, aunque, no obstante, ostenta hoy el título de ser «una de las cecas más antiguas de producción continua de todo el mundo», ya que aún acuña monedas.
La ceca de Kremnica viene mencionada en la documentación que ha encontrado Murray en el Archivo de Simancas, tal y como hizo constar en un libro publicado por la Academia de San Quirce, y está emparentada con la de Segovia, porque sus ruedas hidráulicas las construyó el mismo oficial austriaco, Juan Fogler, según confirmó el director de la casa eslovaca, el ingeniero Vlastimil Kalinec.
El ingeniero eslovaco, al conocer el proyecto de rehabilitación de la Ceca de Segovia, vio comprobada y reforzada su idea de recuperar el antiguo edificio de la Ceca de Kremnica, ya que se había trasladado la producción hasta una planta moderna en las afueras de la ciudad. Ahora está siendo rehabilitado el inmueble antiguo como museo taller para la producción de piezas, y desde la apertura de la primera fase en la primavera del 2007, ha sido visitado por más de 6.000 turistas.








