Para Chari, los medios de comunicación tienen un papel fundamental para derribar los recelos que existen entre ambos colectivos. «Sobre todo en la imagen que se transmite del gitano. Al gitano la sociedad lo ve como el gran artista -como Rosario Flores- o bien como una persona marginal que vende droga. La gran mayoría somos invisibles. Los gitanos que nos dedicamos a los mercadillos, a la venta, los fontaneros, los electricistas Esos no existimos para la sociedad porque apenas tenemos reflejo en los medios de comunicación», añade Chari Cerreduela.
La educación es, también para ella, el gran pilar para acabar con los estereotipos. Y las perspectivas, desde su punto de vista, son muy halagüeñas. «Las madres jóvenes gitanas ya están educando a sus hijos en otros valores. Ahora vemos que la formación y la educación es muy necesaria. Vemos cómo el trabajo en el campo o en los mercadillos es cada vez más escaso y que hay que buscar nuevas salidas profesionales. Por eso la formación es muy importante», comenta Cerreduela.








