Si nos fijamos sólo en los recursos tributarios, la subida llegará al 4,8% para un total de 144.416 millones, de los que casi seis de diez euros provendrán de los gravámenes directos, con 90.753 millones, suma que sólo superará en un 3,5% la cantidad estimada para el presente ejercicio. En el caso de los indirectos, la recaudación esperada llegará a los 53.363 millones, con un avance del 7,3%. El impuesto de sociedades será, con diferencia, el principal soporte de las arcas estatales, con 44.420 millones y un alza del 6,2%. La subida en el IRPF resultará un punto inferior (5,2%), con 70.579 millones.
Llama la atención que, pese al efecto de la últimas rebajas impositivas, el Ejecutivo confía en que al aumento recaudatorio en el impuesto de la renta será bastante superior al del 2007 (3,5%), mientras que en el caso de las empresas ocurrirá al contrario (-11,1%). Para el IVA, tributo que eleva sus ingresos en función del mayor consumo, la estimación de alza llega al 7,6%, con 38.205 millones. En hidrocarburos y tabaco, el fisco presupone unos crecimientos del 6,6% y el 4,9%.





