Me lo he dicho muchas veces Si algún día -Dios no lo quiera- volviese a tener la responsabilidad de un periódico, contrataría a Leopoldo García Ortega como legajo afortunadamente vivo de una de las dos partes del duro archivo de la historia de España A mi amigo Leopoldo Contaré cómo nació esa amistad, ya que es algo que define al personaje Exponía yo por primera vez en Vigo y acababa de abrir, entusiasmado porque el primer cuadro lo compró Xavier Pousa, uno de los mejores pintores gallegos, cuando entró un señor alto, que dio una vuelta y dijo: ese cuadro Pero siguió viendo la exposición, y me preguntó si podríamos cambiar el número ¿Por qué?, le pregunté ¿Qué por qué?... Pues porque es el treinta y seis El treinta y seis Anda que no me jorobó a mí el treinta y seis Cómo para llevármelo a casa Era Leopoldo García Ortega . Y no dijo precisamente «me jorobó»








