
-Los protagonistas del libro son un vasallo, un joven noble y un cura, con los que representa los tres estamentos de la Edad Media.
-Sí, sí. En la Edad Media la Iglesia y la nobleza lo controlaban todo. Había nobles en España, en Francia y en otros países que tenían más poder que el propio rey. Tenían sus soldados, sus tierras y todo lo que hubiera allí les pertenecía, incluida la gente. Por eso el conde se lleva a Yago a trabajar a su castillo, y lo aleja de su familia a pesar de que es un niño.
-El libro refleja las costumbres cristianas y musulmanas de la época, ¿tiene un afán didáctico?
-Sí, también. Yo me documenté muy bien para escribir esto y aprendí cosas que me eran totalmente desconocidas. Cosas increíbles sobre las diferentes formas de pensar de los musulmanes y los cristianos.
-Documentarse tuvo que ser una de las tareas más laboriosas.
-Sí. Ahora mismo no recuerdo cuanto tiempo estuve documentándome para este libro, pero por lo general suelo tardar un año. Voy a bibliotecas especializadas en libros antiguos La documentación es algo muy laborioso, hay que tener mucha paciencia.
-Esteban es un pastor que organiza toda una cruzada
-El niño era un pastor, pero no por eso tiene que ser un ignorante. Probablemente fuera analfabeto, como el 99% de los de la época. Pero utilizaba la lógica. «Somos muchos, vamos a dividirnos en grupos, que un adulto esté al cargo de cada grupo. Que cada uno lleve una bandera, una proclama». La organización es lógica, aún a pesar de que no supieran escribir.
-¿De dónde nace la idea del libro?
-La idea de la Cruzada de los Niños, viene de un libro sobre las cruzadas. Me llamó mucho la atención este asunto, porque fue un tema muy dramático en su época. Los niños se iban a las cruzadas siguiendo a otro. La Iglesia lo intentó silenciar porque fue un drama gigantesco en Europa, porque se fugaron unos trece mil niños. Niños pequeños de seis, ocho o diez años.
-Sin embargo muchos historiadores no se ponen de acuerdo sobre el tema: algunos afirman que ni siquiera existieron.
-Sí que existieron. De hecho el guía de la cruzada era un pastor que se llamaba Esteban. Él decía que Jesucristo le había dado unas cartas para el rey y le había contado que los musulmanes les abrirían las puertas de Jerusalén ante la inocencia de sus corazones. Que llegarían al mar y se abriría ante ellos. El camino lo hicieron en verano, hacía muchísimo calor, se les acabó la comida los niños se morían de hambre y de sed. Incluso se devoraban unos a otros. En el libro no me he querido exceder pero es un drama más de la Historia. El libro es un drama, con un poquito de buen humor, los personajes hacen chistes fáciles, pero es un drama gigantesco. Los mercaderes marselleses también existieron. Les facilitaron barcos para que después los piratas se llevaran a todos los críos.
-Dice que no escribe novela histórica, sino historia novelada. ¿Cuál es la diferencia?
-La frase no es mía. El libro de Juan Díaz Porlier están prologado por José Ramón Barreiro Fernández, historiador de la Universidad de Santiago de Compostela, presidente de la Real Academia de la Lengua Gallega. En el prólogo escribe que no es novela histórica, sino historia novelada porque están tan bien documentados que no entran dentro del género de la novela histórica, que tiene mucha más ficción.








