Una plataforma elevadora situada en la fachada de la iglesia conventual de San Pablo de Valladolid permitirá a los ciudadanos seguir el proceso de restauración y limpieza de la puerta principal del monumento, que finalizará dentro de dos años.
La remodelación de la fachada podrá ser visitada a partir del próximo 14 de mayo y permitirá contemplar de cerca los diferentes niveles del retablo y seguir el proceso de restauración.
La fachada es un retablo en piedra cuyo cuerpo inferior, gótico isabelino, es obra de Simón de Colonia y su mitad superior renacentista.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, destacó hoy en su visita al monumento que se trata de "una fórmula de intervención moderna, con carácter novedoso e innovador en la forma de actuar sobre el patrimonio de Castilla y León".
Herrera definió la actuación, llevada acabo por la Junta en colaboración con la Fundación Caja Madrid dentro del Plan de Difusión de la Restauración de la Iglesia de San Pablo , como "un proyecto cultural que contempla la difusión y la divulgación, y también la participación social, porque estará abierto a los ciudadanos".
El presidente añadió que se trata de "una fórmula moderna de intervención integral", puesto que pretende transformar además el entorno, y también de "apertura al mecenazgo".
Juan Vicente Herrera agregó que "es una fórmula atractiva, positiva, eficaz novedosa y que constituye una forma más de intervenir en la restauración y conservación del patrimonio".
Asimismo, se ha puesto en marcha un Centro de Interpretación en el que a través de cinco bloques temáticos se explicará, en paneles y fotografías, la historia del convento y la iglesia dominica, el espacio urbano y su valor histórico y actual, el monumento como propiedad cultural de la sociedad, la descripción de la restauración y una ficha artística.
La segunda fase de las obras de restauración y limpieza de la portada de la iglesia han comenzado tras un año en el que se han realizado numerosos estudios e investigaciones y se han resuelto el saneamiento de las humedades, según explicó el arquitecto Eduardo González Fraile.
El arquitecto que ha diseñado la remodelación de la fachada aseguró que la restauración presenta "problemas bastante numerosos y complejos, porque son quinientos años", y hay que tener en cuenta "las diferentes capas pictóricas y de productos" de anteriores actuaciones.
"Tenemos todo tipo de suciedades; desde costras negras que son productos de la contaminación atmosférica, como el tema de palomas y de cigüeñas y también las capas de acrílico de restauraciones anteriores", destacó González Fraile.
Entre las dificultades para limpiar la fachada, el arquitecto subrayó además que los problemas de humedades hacen que haya que desecar los bajos de la fachada, a lo que se añade la revisión de la sujeción de cada una de las esculturas.
Para Fraile, tanto la plataforma elevadora como el Centro de Interpretación son una buena manera de difundir la labor del restaurador, porque "vamos a poder explicar y ver cómo se hace, el antes y el después".
En septiembre de 2004, la Junta firmó un convenio con la Fundación Caja Madrid para restaura la iglesia, testigo de los bautizos de Felipe II y Felipe IV, con un presupuesto de más de 4 millones de euros.
La iglesia de San Pablo es el único edificio que se conserva del antiguo conjunto conventual dominico, fundado en 1276 por Doña Violante, mujer de Alfonso X, y su fachada es un ejemplo del estilo gótico hispano-flamenco con añadidos renacentistas que se levantaron el siglo XVII bajo el patrocinio del Duque de Lerma.