El Real Valladolid de José Luis Mendilibar formalizó hoy en Tenerife un triunfal paseo que le devuelve a la Primera División después de derrotar de forma clara y holgada al Tenerife de Juan Martínez, "Casuco".
De récord en récord
La ambición vallisoletana de certificar cuanto antes el ascenso a la máxima categoría motivó que sus jugadores saltasen al césped tinerfeño con una motivación especial, por lo que no escatimaron esfuerzo alguno para resolver pronto el compromiso, contagiando también a un rival que hizo méritos suficiente como para impedirlo.
Los instantes iniciales no defraudaron a los tres centenares de aficionados castellanos desplazados hasta la capital tinerfeña, puesto que su equipo se movía con suma facilidad, con rápidas y enfurecidas subidas al ataque por una y otra banda, lo mismo que los tinerfeños a los que para nada les intimidaban estas acometidas.
En uno de estos intentos, Iván Hernández en el minuto once cabeceó sobre el marco de Bernardo, pero el balón se fue fuera, mientras que en veinte el balón hizo lo mismo con un remate de Llorente, tras centro de Capdevilla.
La insistencia visitante rentó al máximo a los veintitrés minutos de juego cuando el escurridizo Víctor recibió dentro del área un pase atrás de Capdevilla, y golpeó con la suficiente sutileza y colocación como para hacer inútil la estirada de Bernardo.
Este tanto, si bien no amilanó a los canarios, sí que le produjo un duro golpe anímico, al ser incapaz de disparar con criterio sobre el marco de un tranquilo Alberto, destacando únicamente un único disparo forzado de Iriome, mientras que Sisi, en la portería rival a punto estuvo de sorprender al meta con un disparo cruzado.
Con esta ventaja en el marcador y el ascenso encarrilado, se alcanzó el descanso, pero ya con un intranquilo e impreciso equipo local, que apenas mostraba recurso alguno de reacción ante la específica presión a la que le tenía sometido su rival.
Mendilibar, clave
En la reanudación apenas varió el dibujo táctico presentado por uno y otro equipo, sobre todo por parte local que con la entrada de Suso y Ángel siguió sin encontrar definición en ataque, estando casi a merced de un rival que se empeñaba una y otra vez en finiquitar el encuentro.
Primero fue Capdevilla el que lo intentó con un disparo cruzado en el minuto sesenta e instantes después Llorente hizo lo propio con otro desde fuera del área, pero ambos salieron alejados del marco de Bernardo.
Pero no cesaron aquí las oportunidades para los jugadores de Mendilibar, Víctor quiso convertirse de nuevo en el estilete de su equipo, pero su manso disparo a diez minutos para el final acabó en las manos de Bernardo, aunque antes Ricardo lo intentó con un disparo de falta que atajó Alberto sin complicación alguna.
Tanta tenacidad por dejar al equipo en Primera explotó de nuevo a seis minutos para el final, cuando el recién incorporado Manchev, con una perfecta vaselina al borde del área alojó en balón en el marco de un boquiabierto Bernardo, no sin haberle propinado un serio susto instantes antes.
Ficha técnica:
0. Tenerife: Bernardo; Beltrán, Culebras, Sicilia, Héctor; Óscar Pérez; Iriome (Suso, min. 52), Juvenal (Julio Hormiga, min. 64), Ricardo, Ayoze; y Raúl (Ángel, min. 52).
2.- Real Valladolid : Alberto; Pedro López, Bea, Baraja, Gonzalo Vicente (Marcos, min. 28), Sisi (Borja, min. 73), Iván Hernández, Álvaro Rubio, Capdevilla (Manchev, min. 64); Víctor y Llorente.
Goles: 0-1. min. 23. Víctor, de disparo ajustado dentro del área. 0-2. min. 89. Manchev, de vaselina.
Arbitro: Carlos del Cerro Grande (Comité Madrileño). Expulsó por doble amonestación al local Óscar Pérez (min. 70), además, mostró cartulina amarilla a su compañero Raúl Navas, y a los visitantes Pedro López, Capdevilla, Álvaro Rubio y Marcos.
Incidencias: Encuentro disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López, de Santa Cruz de Tenerife, ante unos 15.400 espectadores. Se rezó una Padrenuestro por la reciente muerte del ex jugador del Tenerife Tomás Barrios Rodríguez, "Tomasito".