La modelo británica Kate Moss, de 33 años, ha roto el silencio en la primera entrevista que concede desde los inicios de su carrera y lo ha hecho en la edición británica de Vogue, donde ha atacado a los 'paparazzi'.
"Existen grados de privacidad. Por ejemplo, si salgo para llevar a Lila (su hija, de cuatro años) a la escuela, no está bien" el acoso de los 'paparazzi', declara la modelo.
Sin embargo, no dice nada acerca de la relación que mantiene desde 2005 con su novio, el rockero Pete Doherty, ni de las acusaciones de consumo de cocaína que amenazaron su carrera a finales del mismo año.
"En cierta ocasión caminaba por la calle desde el hotel The Mercer, en Nueva York -normalmente no voy a pie a ningún sitio- y una paparazza que me seguía se cayó en una boca de incendios y se clavó los dientes en el labio. Me incliné hacia ella para preguntarle si se encontraba bien, y ella siguió fotografiándome".
A pesar del frenético estilo de vida que lleva desde hace muchos años, Moss dice que cuando no trabaja está "siempre" en casa para acostar a su hija y leerle algún cuento en la cama. "Ella viene y me pregunta ¿crees que esto me sentará bien?", explica la modelo en referencia a su hija, Lila Grace, fruto de su relación con Jefferson Hack.