Compañeras y compañeros,
Con este Comité Federal damos inicio a un largo periodo de contenido electoral que nos va a llevar, primero, a las elecciones municipales y autonómicas –allí donde se producen-, y después, en un año, a las elecciones generales.
Cada ocasión tiene su tiempo. Por eso, no somos nosotros quienes afrontamos las primeras en el calendario como unas elecciones primarias.
No lo hacemos así, en primer lugar, por respeto a los ciudadanos, que tienen derecho a elegir a sus representantes municipales y autonómicos, a sus alcaldes o alcaldesas, a sus presidentes o presidentas, por los méritos de los candidatos y por las propuestas que articulen en sus programas.
El poder institucional y la responsabilidad de quienes lo ejercen tienen, en cada caso, un ámbito específico, en el que se obtiene, articula y controla la confianza para gobernar.
En segundo lugar, no las consideramos primarias de nada porque para las segundas elecciones, para las generales, queda una cuarta parte de Legislatura.
Es un tiempo que no puede entregarse estérilmente a la simple competición, cuando tenemos por cumplir compromisos programáticos y también la voluntad y la determinación de llevarlos a la práctica antes de comparecer ante los ciudadanos que nos dieron su confianza y solicitársela de nuevo.
Pero estas razones cuentan para nosotros. Para el Partido Popular, no.
Cuando se renuncia a ejercer una oposición útil en el ámbito nacional, sea por incapacidad, por estrategia, o por ambas cosas a la vez, todo lo que resta es campaña, nada más que campaña y una misma campaña.
Compañeras y compañeros,
Vamos a lo que importa a los ciudadanos. Veamos como va España.
La economía española creció al 4% en el último trimestre. Mantuvo la senda de aceleración continuada de cada uno de los últimos 12 trimestres, todos los de nuestro mandato.
2006 se cerró con un crecimiento medio del 3,9, cuatro décimas más que 2005.
Crecemos más que la UE. Más que Estados Unidos. Más que Japón. Y en 2007 prevemos un crecimiento sostenido en torno a esas cifras, calculadas hoy en un 3’7 por la Comisión Europea.
Además, se comporta mejor la inflación. Se ha reducido en 1,5 puntos en 2006. Estamos en el 2,5%, y prevemos reducirla más, incluso por debajo del 2% en algún momento del año, situando en mínimos históricos el diferencial con la media de la zona euro.
Así, empiezan a recogerse los frutos de las reformas para asegurar la estabilidad macroeconómica, aumentar la competencia y dinamizar el mercado de trabajo.
En 2006 -quiero subrayarlo, porque se ha conocido esta semana- hemos conseguido un superávit del 1,83% del PIB. Lo hemos alcanzado mientras la zona euro tuvo un déficit del 2%. Es el superávit más elevado de la democracia. Por cierto, el superávit ha empezado en las cuentas públicas, con nuestro gobierno. Y seguiremos esta senda en 2007 y 2008. Estro es lo que garantiza un futuro económico para las nuevas generaciones con un horizonte de estabilidad. Y esto es lo que permitirá, con la reducción de la deuda, que los jóvenes de hoy paguen menos impuestos mañana en nuestro país.
En 2007 ha entrado en vigor la reforma fiscal, con una reducción significativa de los impuestos que pagan los ciudadanos, cuyas nóminas han tenido ya una bajada media de las retenciones del 4,6%, con un beneficio claro para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.
En 2006 –Jesús (Caldera)- el número de ocupados ha superado por primera vez en nuestra historia los 20 millones. Se han creado 772.000 nuevos empleos, más de la mitad ocupados por mujeres, mejorando la tasa de actividad femenina de manera permanente.
Prevemos crear 600.000 en 2007, consolidando la perspectiva de alcanzar los 3 millones de nuevos empleos en esta Legislatura.
Desde la firma del Acuerdo Laboral en julio pasado se han convertido en indefinidos cerca de 900.000 contratos temporales.
La tasa media de paro en 2006 fue el 8,5%, el mejor dato desde 1979. Esperamos situarla incluso por debajo del 8% en algún momento del año.
Economía “Imparable”. Ese es el término con el que acaba de calificar a nuestra economía la revista The Economist.
Economía abierta. El año pasado hemos ganado 6 puestos en el ranking del índice de libertad económica.
País deseado. De acuerdo con una amplia encuesta del Financial Times, somos la economía preferida por los franceses, ingleses, italianos y alemanes que desearían trabajar fuera de su país.
Nación optimista. De acuerdo con esa misma encuesta, somos, entre las naciones europeas, la que mira al futuro con más confianza y mayor optimismo
Resumo pues, mayor crecimiento económico que la UE, que EE.UU. y Japón, permanente creación de empleo, economía imparable, país deseado por los europeos, nación optimista y con confianza sobre el futuro.
Permitidme comparar los datos fundamentales del último trimestre de 2006 con los del primero del 2004.
Crecemos al 4%; lo hacíamos al 3,2%. Crece la productividad al 1%; lo hacía al 0,3. Invertimos el 11,4% más en bienes de equipo; invertíamos al 0,1%. Tenemos un paro del 8,3%; teníamos un 11,5% Tenemos superávit del 1,83 en relación con el PIB, 18.000 millones de euros; teníamos un falso déficit cero. Abril de 2004 tuvo una inflación del 2,7%. Febrero de 2007 un 2’5.
Y, además hemos bajado la deuda y reducido los impuestos.
Compañeras y compañeros,
En 2007 hemos incrementado en un 8,7% el presupuesto de gasto en protección y cohesión social, porcentaje superior al crecimiento previsto del PIB nominal y al crecimiento medio del Presupuesto.
Desde 2004, el SMI ha subido 110 euros al mes, un 24% en tres años. Lo hizo en un 8,4% en los cuatro anteriores. Lo hemos situado en 570 euros, a un paso de los 600, el objetivo marcado para la Legislatura. Este es un buen ejemplo de una política que mira a las rentas más bajas y una política de solidaridad.
Las pensiones mínimas acumulan un crecimiento entre un 20 y un 25%. En los cuatro años anteriores crecieron poco más de la mitad, un 13,4%. Hemos duplicado el crecimiento de las pensiones mínimas que como sabeis afectan a 3 millones de personas en nuestro país.
En tres años hemos dotado con 22.100 millones el Fondo de Reserva de la Seguridad Social. 7.000 más que en los cuatro años anteriores. El Fondo tiene ahora 40.335 millones, el 4,1% del PIB.
Acabamos de remitir al Parlamento la reforma de la Seguridad Social, acordada por interlocutores sociales, para conseguir que el sistema sea más eficiente, más equitativo, más estable.
¿Se comprende por qué el PP no es capaz de hacer oposición a la política económica y a la política social del Gobierno?
Compañeras y compañeros,
Nuestra economía se encuentra en una situación envidiable y en buena medida se debe al esfuerzo, por supuesto, de trabajadores y también de empresarios, pero también al que venimos haciendo de inversión en recursos humanos, en infraestructuras y en Investigación, Desarrollo e Innovación.
Se trata de una apuesta de presente, de la que ya estamos obteniendo frutos. Pero se trata sobre todo de una apuesta de futuro. El nuestro es un modelo que trata de repartir equitativamente las oportunidades, de hacer efectiva la igualdad no sólo de las personas, sino también de los territorios. Por ello estamos invirtiendo en torno al 1,5% del PIB anual. Y tenemos ya excelentes resultados que avanzan logros espectaculares. Por ejemplo, que en 2010 seremos el país con la mayor red ferroviaria de alta velocidad. Por delante de Japón y de Francia que, hasta ahora, eran los números 1 en el mundo.
En lo que va de Legislatura se han invertido en torno a 34.000 millones en infraestructuras, un crecimiento del 49% de la media anual con respecto a la legislatura anterior.
La mitad lo hemos dedicado al ferrocarril. Con un aumento del 80% de la inversión del ferrocarril en nuestro país. Hemos añadido 326 Km. a la alta velocidad al poner en servicio las líneas Madrid-Toledo, Córdoba-Antequera y Lleida-Tarragona.
Se han abierto nuevas estaciones en Málaga, Antequera, Puente Genil y Tarragona. Hemos corregido las deficiencias, y eran muchas y graves, del AVE Madrid–Lleida.
En 2007 pondremos en servicio la línea Madrid–Segovia–Valladolid, así como los tramos Tarragona–Barcelona y Antequera–Málaga, que completarán las líneas de AVE Madrid–Barcelona y Madrid–Málaga.
Y estamos dando un fuerte impulso a las redes ferroviarias de altas prestaciones del País Vasco, Galicia, Asturias, la Comunidad Valenciana, Murcia y Extremadura.
Y, además, hemos saneado RENFE.
En autovías y autopistas se han puesto en servicio más de 1.100 kms. y se han iniciado obras en otros 1.300 kms. Vamos a aumentar un 60% el tamaño de la red de alta capacidad de la que disponíamos al inicio de la legislatura.
Estamos inmersos también en la modernización y la ampliación de todos los aeropuertos de AENA, con esta modernización y ampliación vamos a duplicar la capacidad aeroportuaria de nuestro país. Dejadme que destaque las ampliaciones de los aeropuertos de Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga, así como del conjunto de los aeropuertos de Canarias.
Hemos duplicado, pues, los recursos para la mejora de la accesibilidad a los territorios no peninsulares, también de los territorios no peninsulares. Hemos cumplido con un año de adelanto el compromiso de situar en el 50% las ayudas a los pasajeros residentes en las islas y ciudades autónomas en el transporte aéreo y marítimo.
Hemos aprobado el Plan Nacional de Salvamento Marítimo y podemos tener una expectativa de futuro muy positiva.
Las infraestructuras ensanchan todas las posibilidades. Y, junto a las infraestructuras, la innovación, el desarrollo, la capacidad de competir en la excelencia, será lo que nos permita progresar entre las economías y sociedades más avanzadas del mundo.
Según el último dato agregado disponible, en 2005 la inversión superó por primera vez –la inversión en investigación- los 10.000 millones, alcanzando el 1,13 del PIB. Por primera vez nos situamos por encima del 60% de la media europea. Estamos todavía lejos, pero acercándonos.
Los presupuestos de 2007 incluyen el mayor aumento de gasto en inversión en investigación, el 34,3%. Además, contamos con recursos adicionales para la reducción del 40% de las cotizaciones a la Seguridad Social para el personal investigador, lo que beneficiará especialmente a las empresas tecnológicas de nueva creación.
Un país que avanza con esta posibilidades de crecimiento económico, de cohesión social y territorial, debe hacerlo en un escenario medioambientalmente sostenible. Somos especialmente sensibles a los efectos del cambio climático.
Estamos haciendo un gran esfuerzo por cumplir con Kyoto, por ello ese gran protagonismo del transporte y la opción del ferrocarril dentro del mismo.
La Comisión Europea acaba de valorar positivamente nuestro Plan Nacional de Asignaciones 2008-2012, destacando la determinación del Gobierno para cumplir con Kyoto.
Quiero deciros que somos uno de los países con mejores resultados en la introducción de las nuevas energías renovables. Estamos, con Alemania, entre los de mayor potencia eólica del mundo. Y transmitiremos ese liderazgo a la biomasa, la energía solar y los biocarburantes.
En breve aprobaremos la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, que formará parte de la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible.
Y tenemos en elaboración el nuevo Plan de Acción de Eficiencia Energética que entrará en vigor en 2008.
Todo ello nos permitirá alcanzar los ambiciosos objetivos medioambientales adquiridos por nuestro país en el horizonte 2012.
En lo que respecta al agua, hemos puesto en marcha un conjunto de medidas que se dirigen a la provisión de nuevos recursos y a la gestión eficiente de los existentes.
Hay 6 plantas desalinizadoras más que en 2004. Estamos construyendo otras 13 y hemos adjudicado 5 más. Además, están en licitación, en información pública o en redacción de proyecto otras 10. Cuando esté en pleno funcionamiento habremos pasado de una provisión de 140 hm3 de agua a 713. Cinco veces más. A ello destinamos cerca de 2.000 millones de euros de inversión.
Hemos puesto asimismo en marcha un ambicioso plan de regadíos para 2006-2007, con una inversión de 2.400 millones.
La política de I+D+i y de sostenibilidad medioambiental definen y deciden nuestro futuro colectivo. Por eso las considero políticas de Estado, tanto o más relevantes que algunas de las consideradas clásicamente como tales. Y por esa razón han sido tema sustantivo de la III Conferencia de Presidentes.
Como candidatos, primero, y responsables locales y autonómicos después, os animo a que, en vuestros ámbitos respectivos, convirtáis las políticas de infraestructuras, de I+D+i y de sostenibilidad medioambiental en ejes sustantivos de nuestra oferta electoral, de nuestro compromiso programático y de nuestra gestión de gobierno.
Compañeras y compañeros,
Nos comprometemos más con que el bienestar llegue a más ciudadanos, a todos los ciudadanos.
Las políticas educativas lo son de progreso, porque forman nuestros recursos humanos, y, a la vez, de bienestar y solidaridad.
En 2007, hemos aumentado el presupuesto en educación en un 28,4%, 550 millones más que el año anterior, para la aplicación de la LOE y la puesta en marcha de la Ley de Universidades.
Aumentaremos en 111 millones, hasta alcanzar un total de 283, los recursos para asegurar uno de nuestros compromisos más relevantes: la gratuidad del segundo ciclo de educación infantil. 1.200 colegios contarán con programas de refuerzo y apoyo para combatir el fracaso escolar. El próximo curso habrá más de 250.000 becarios más que el curso 2003-2004.
Desde enero de 2007 hemos puesto en marcha la implantación del sistema de protección a las personas en situación de dependencia y a sus familias.
Durante este año, empezaremos por atender a las personas con un grado de dependencia más elevado, unas 200.000, progresando hacia la implantación total en 2015.
Compañeras y compañeros, además de situar la emigración en el ámbito europeo, de reforzar el control de la entrada ilegal, de perseguir el tráfico de personas y de consolidar numerosos acuerdos bilaterales con países de origen o de tránsito, acabamos de aprobar el Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración 2007-2010.
Damos un paso necesario e importante para afrontar uno de los retos cruciales de nuestra sociedad, el de la integración de los inmigrantes. El presupuesto del Plan supera los 2.000 millones, destinados prioritariamente a educación, acogida y empleo.
El año pasado, aumentamos los recursos económicos de las Comunidades Autónomas para la atención del sistema da salud.
A través primero de una conferencia de presidentes y después a través de una conferencia sectorial de sanidad
Este año, centraremos nuestro esfuerzo, con la Ley de la Dependencia, en la atención a mayores, a las mujeres, con la ley de Igualdad que entrara en vigor el próximo mes, y a niños y jóvenes.
Quiero llamaros la atención por un dato. Como sabéis, cada fin de semana consumen alcohol 750.000 menores de 18 años, con gran riesgo para su salud en nuestro país.
Desde hace unos años, hay ya evidencia científica suficiente de los daños que produce el alcohol en su desarrollo cerebral; daños que no tienen su equivalente en las personas adultas.
Hemos retirado el texto que habíamos preparado. Pero ello no significa que no estemos decididos a hacer frente a este problema.
El debate social que se ha generado debe finalizar con un gran consenso social en el que el Partido Socialista tiene que asumir el protagonismo que le corresponde.
En su momento, escuchando la voz de los médicos y de los padres y por supuesto de los sectores implicados.
Os pido que participéis con lealtad, confianza y responsabilidad en esta tarea, de construir un gran consenso social para luchar contra el consumo de alcohol por parte de menores en nuestro país.
Compañeras y compañeros,
Todos somos conscientes de lo mucho que tenemos que hacer en urbanismo, de que se trata de un ámbito de actuación fundamental para ayuntamientos y Comunidades, para responder a sus necesidades actuales y para planificar razonable y sosteniblemente su futuro.
En unas semanas, entrará en vigor la Ley del Suelo. Es una ley para hacer ciudades mejores, para promover un urbanismo razonable, basado en la transparencia, la participación ciudadana y el control público, que tiene como referente el uso racional del espacio y los recursos naturales, que incluye la recuperación, regeneración y preservación de nuestro patrimonio.
Nuestra concepción del urbanismo nos tiene que servir para responder a la demanda de vivienda, convertida en una preocupación fundamental de los ciudadanos.
Desde el Gobierno, en colaboración con administraciones locales y autonómicas, estamos poniendo esfuerzo y medios, consiguiendo resultados.
Hemos liberalizado más de 15 millones de metros cuadrados de suelo público. Hemos aportado 8.000 millones, más del doble que en la Legislatura anterior, beneficiando a un 63% más de familias para la adquisición de viviendas protegidas. En los últimos doce meses se han iniciado más de 91.000 viviendas protegidas, la cifra más alta en 15 años. Hemos financiado más de 410.000 viviendas y hemos roto la tendencia decreciente del alquiler.
Trabajamos en nuevos proyectos que atiendan especialmente a colectivos más sensibles, como por ejemplo los jóvenes. A muchos de ellos va dirigido el Programa Vivienda Universitaria, en el que invertiremos 300 millones, que pondrá 10.000 viviendas de alquiler a disposición accesible de jóvenes universitarios.
Y ayer mismo hemos aprobado un proyecto de ley en el Consejo de Ministros para mejorar las condiciones de lo que representa los prestamos hipotecarios y el mercado hipotecario a favor de los ciudadanos.
Compañeras y compañeros,
He repetido muchas veces, todas las que he intervenido ante este Comité Federal, que la imagen con la que me gusta identificar nuestra sociedad es la de la solidaridad. Y ello es así porque es la imagen con la que más y mejor se identifican nuestros ciudadanos. Por eso le hemos dedicado una gran prioridad desde el Gobierno.
La Ayuda Oficial al Desarrollo prevista para 2007 ascenderá a cerca de 4.300 millones de euros, lo que equivale al 0,42% de la Renta Nacional Bruta, más de 1000 millones más que en 2006, con un crecimiento del 32%. Un máximo histórico en términos absolutos y relativos, que nos permitirá alcanzar el 0,5% en 2008, con la perspectiva del 0,7% en 2012.
En tres años habremos duplicado los recursos destinados a ello en 2004. Simbolizaré esta gran expansión en la reciente aportación de 528 millones al Fondo España-PNUD para la consecución de los objetivos del Milenio.
Una parte de ese esfuerzo lo realizan, justo es reconocerlo, los ayuntamientos y las CC.AA. y tenemos que ser el catalizador de la solidaridad institucional y corresponder con nuestro ejemplo al que habitualmente nos da por sí misma una sociedad tan solidaria como la española.
Compañeras y compañeros,
Termino refiriéndome a las cuestiones de actualidad.
El pasado jueves mi gobierno decidió que el etarra Jose Ignacio de Juana Chaos fuera trasladado a un hospital de San Sebastián para evitar un desenlace fatal a la huelga de hambre que iniciase hace más de tres meses; y se ha establecido un régimen de cumplimiento de la pena que le resta, un año y medio, que permita su recuperación. Es una decisión desde la Ley y desde nuestro sentido de la responsabilidad.
Hemos tomado esa decisión para evitar que muriera un hombre que mato a veinticinco personas, un hombre que no conoce la piedad ni el arrepentimiento.
Lo hemos hecho para evitar su muerte, algo que él seguramente no podrá comprender.
Su muerte no es para nosotros una amenaza peor que lo que ha sido su vida. Y si sus crímenes no quebraron nuestra voluntad, tampoco las consecuencias de su muerte la hubieran quebrado. No es nuestro miedo ni la debilidad lo que le ha salvado. Es nuestro valor y nuestra responsabilidad. El valor de luchar con toda determinación por lo que creemos, y nosotros creemos en el valor supremo de la vida y en el objetivo de que no haya más muertes por el terrorismo.
Los líderes del PP han reaccionado como era de esperar: graves descalificaciones, insultos y mentiras. Crispación una vez más. Conmigo que no cuenten. Violencia, ni verbal. Si reprimiendo una mala palabra, si aguantándome un desahogo contribuyo a evitar tensión, habrá merecido la pena.
Decía que la actitud del PP era de esperar, y lo era porque desde que ganamos las elecciones del 14 de marzo del 2004, hacen oposición con el terrorismo, con la política contra el terrorismo. Más bien, ya solo hacen oposición con el terrorismo, con todo, da igual: el sumario del 11-M, treguas, atentados, sentencias, decisiones penitenciarias. Esto es lo que quiero que sepan los españoles: que el PP ha roto algo tan preciado como es actuar con responsabilidad y con la verdad en la política de lucha contra el terrorismo.
Los mismos que hoy nos insultan son los que por responsabilidad concedieron todo tipo de permisos y beneficios penitenciarios a los presos de ETA. Los mismos que cuando eran ministros firmaban reducciones de condenas y excarcelaciones de terroristas ponen el grito en el cielo. Así son las cosas, esta es la verdad.
Compañeras y compañeros,
La decisión del Ministerio del Interior ha venido a coincidir en el tiempo con el juicio del 11-M. Las dos noticias han encabezado la actualidad y nos dan una buena oportunidad para comparar el comportamiento del gobierno y de la oposición, del Partido Socialista y del PP.
¿Qué ha hecho el Gobierno ante el juicio del 11-M? Perseguir a los culpables y llevarlos ante los tribunales para que se haga justicia en un proceso ejemplar.
¿Qué ha hecho el PP ante el juicio del 11-M? Fabular confabulaciones y patrañas. Sembrar dudas inadmisibles sobre el funcionamiento del Estado de Derecho.
¿Qué ha hecho el Gobierno respecto del preso etarra? Aplicar la Ley y actuar con responsabilidad.
¿Qué ha intentado el PP? Reclamar lo contrario de lo que hacían cuando gobernaban y atizar la confrontación.
¿Qué ha hecho el Gobierno en uno y otro caso? Decir la verdad a los españoles y actuar con responsabilidad dentro de la Ley.
¿Qué ha hecho el PP? Usar el terrorismo al servicio de sus intereses estrechos de partido e intentar emponzoñar la convivencia con sus mentiras.
En uno y otro caso observamos lo mismo: cara a cara, responsabilidad frente a mentira. Pero que nadie lo dude, tampoco esta vez conseguirán embaucar a los ciudadanos ni alcanzarán sus fines. Se les ve venir de lejos: se les nota demasiado el rencor y la desesperación.
Quiero por último, compañeras y compañeros, daros las gracias por vuestro apoyo a nuestra tarea. Siento que es un apoyo generoso, y desde el convencimiento seguiremos con nuestra acción de dirigir el país por la senda del progreso económico y social, de la extensión de las libertades, de la igualdad y de la paz. Y seguiremos trabajando con la verdad. Y sin insultar.
Muchas gracias.