La policía libanesa ha rebajado a tres la cifra de muertos en el doble atentado contra sendos microbuses de Bikfaya, frente a los doce muertos que poco antes había anunciado la Agencia Nacional de Noticias libanesa. Los muertos son dos libaneses y un egipcio, y a ellos hay que sumar 18 heridos de distinta consideración.
Las explosiones han sido provocadas por entre dos y tres kilos de explosivos, que estaban escondidos entre los asientos de los vehículos.
Aniversario de la muerte de Hariri
El atentado ha tenido lugar un día antes del segundo aniversario del asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, muerto en un atentado con coche bomba el 14 de febrero de 2005. Según el ministro de Telecomunicaciones, Maruan Hamade, los dos microbuses reventados por sendas bombas habían sido alquilados para transportar a Beirut a participantes en las manifestaciones previstas para mañana.
También la ministra de Asuntos Sociales, Nayla Moawad, ha vinculado el atentado con los actos de aniversario del magnicidio.
El asesinato de Hariri marcó el inicio de una profunda brecha en el país entre los que acusaban a Siria de estar tras el atentado, representados por el gobierno de Fuad Siniora, y los opositores, entre los que se sitúan el grupo chií Hizbulá y el presidente cristiano Emile Lahud.
El ex presidente cristiano Amin Gemayel, aliado de Siniora y padre del ministro de Industria asesinado el pasado noviembre, ha pedido calma para que el país no caiga en nuevas luchas fratricidas. "Las víctimas, independientemente de si pertenecen al 14 de marzo o al 8 de marzo -en alusión a los dos bloques pro y anti gobierno-, son libaneses", ha dicho Gemayel, pero ha recordado también que el único modo de superar esta tragedia será la creación del tribunal internacional que juzgue el asesinato de Hariri.