La tumultuosa vida de la ex modelo de Playboy Anna Nicole Smith, de 39 años, acabó anoche en un hospital de Hollywood (Florida), tras ser hallada inconsciente en el hotel donde se hospedaba.
Smith murió en el Memorial Regional Hospital, en el norte de Miami, adonde fue trasladada de urgencia desde el Hotel Hard Rock. Se desconocen las causas de la muerte y está previsto que se le practique una autopsia este viernes.
Exótica bailarina y modelo de Playboy, la vida de Anna Nicole Smith cambió por completo cuando, en un club nocturno, conoció en 1994 al millonario y magnate del petróleo J. Howard Marshall, de 89 años.
El matrimonio duró 14 meses, hasta la muerte de Marshall. A partir de ese momento, Smith se enfrentó en una batalla legal con Pierce Marshall, hijo del millonario, por una fortuna valorada en 1.600 millones de dólares.
En el ojo del huracán
Con un cierto parecido físico a Marylin Monroe, Anna Nicole Smith ha sido, por una u otra razón, el centro de atención de los medios de comunicación, tanto por la pelea legal por la fortuna de Marshall como por la muerte de su hijo de 20 años y la rocambolesca boda con su abogado en 2006.
Sólo tres días después del nacimiento de su hija Danie Lynn Hope, en septiembre de 2006, la modelo sufrió su mayor tragedia: la
muerte repentina de su primogénito, Daniel Smith, de 20 años.
El joven murió a consecuencia de una c
ombinación letal de fármacos contra la depresión y metadona en Nassau (Bahamas), adonde se había trasladado para conocer a la recién nacida y amaneció muerto, sentado en un sofá en la habitación de su madre.
Asidua de los tribunales
Apenas dos semanas después, el abogado Howard K. Stern reconoció que, además de asesor legal de Smith, era su amante y el padre de la niña a la que bautizaron como Dannie Lynn Hope. Stern había ayudado a la modelo en la pelea por la fortuna de los 1.600 millones de dólares de Marshall.
La batalla fue pasando de tribunal en tribunal hasta que un juez federal decretó que le correspondían 88 millones de dólares, pero el tribunal de apelaciones determinó que Smith no tenía derecho a nada porque los tribunales federales carecen de jurisdicción en disputas sobre testamentos.
Finalmente, el Tribunal Supremo retiró ese obstáculo para proseguir un litigio por una fortuna que ahora, después de todo, quedará en manos de los herederos de Pierce Marshall, fallecido en junio del año pasado.
En el momento de su muerte tenía varios pleitos más en marcha. Por un lado, un fotógrafo le reclamaba la custodia de su hija pequeña y, por otro, debía hacer frente a una demanda de un grupo de perjudicadas por pastillas adelgazantes que ella había promocionado.