La actriz australiana Nicole Kidman y su recién estrenado marido, el cantante country Keith Urban, han dado por finalizadas sus vacaciones de fin de año en Nueva Gales del Sur tras un altercado con un paparazzi.
Nicole montó en cólera porque el fotógrafo Jamie Fawcett les inmortalizó cuando el coche de la pareja pisaba el arcén. La actriz, totalmente contrariada, bajó el cristal de la ventanilla para insultar al paparazzi mientras Keith Urban, que interrumpió una cura de desintoxicación en Estados Unidos para pasar las fiestas con su esposa, intentaba calmarla.
Fawcett tiene pendiente una comparecencia ante un tribunal de Sydney tras el descubrimiento de un dispositivo de escucha en el domicilio de la actriz el año pasado.