La ONU calificó de «inmoral» la decisión de Israel de lanzar bombas de racimo los últimos días de su ofensiva militar en el Líbano, y alertó que muchas de ellas están sin explotar, lo que pone en peligro la vida de los libaneses. Así lo declaró el subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Jan Egeland. En casi el 85% de las áreas del sur del Líbano hay munición sin explotar, entre ella 100.000 bombas de racimo. «Lo que es inmoral es que el 90% de las bombas se lanzaron en las últimas 72 horas del conflicto, cuando se sabía que había una resolución para poner fin a la guerra», declaró.